martes, 29 de enero de 2013

Desigual

¿Cuál es el mensaje que la actual campaña de la firma de moda Desigual intenta transmitir?

La campaña se compone de varios anuncios. En los que yo he visto, aparecen jóvenes que eligen algo que no es lo convencional, por ejemplo acostarse con dos personas a la vez, tirarle los tejos al jefe, elegir de pareja a alguien de su propio sexo,.. . Me sugiere que intenta trasmitir libertad para hacer lo que quieras, que seas tú mismo, que elijas sin prejuicios,..etc.  Como ventilar el olor a rancio.

Parece que la campaña invita a que salgamos de la inercia que promueven los grupos, que seamos independientes, que nos hagamos cargo de nuestra individualidad y que la defendamos.
Pablo Ruiz Picasso
Esto es importante porque si defendemos nuestra individualidad, nuestros propios criterios frente a lo establecido, estaremos trabajando por y para la libertad, para crear un entorno mas sano, sensato, comprensivo y sobre todo pensante.

Pero para que entre “aire”, hace falta que la acción que se lleva a cabo esté promovida por la parte mas madura de nuestra personalidad, la que ha llevado a cabo  un proceso de transformación interna, donde el individuo  construye su identidad haciendo un trabajo concienzudo de discriminación en el que se hacen y se responden a preguntas vitales como: qué quiero y qué no, qué me gusta y qué no, cuales son mis deberes y obligaciones y cuales no, dónde está mi responsabilidad y dónde no, etc... En definitiva un proceso minucioso de análisis y como consecuencia de dicho proceso, otro de diferenciación: ser uno mismo.

Precisamente porque este proceso de maduración promueve la individualidad, puede provocar distanciamiento de la masa y en el caso de los que son pioneros en una determinada forma de pensar y de hacer “los vanguardistas pro-diferencia”, pueden no pasarlo tan bien como los anuncios de Desigual muestran. Suelen ser personas que llevan a cuestas lo que son a pesar, como ocurre muchas veces, de ser rechazados por el grupo. Se mantienen firmes en sus creencias a pesar de lo doloroso que pueda llegar a ser.
Para ser uno mismo se tiene que hacer un trabajo solitario de reflexión y luego tolerar el dolor de ser diferente. Porque ser “único” hace que nos separemos, ya no vamos “a una” con el resto, no nos dejamos mecer por convencionalismos o por caricias en el lomo.. Desde el respeto que nos ofrecen nuestros valores y creencias, sujetamos ese dolor de lo diferente con dignidad y llegado el caso, consiguiendo también ser respetados.
Pero en la campaña, creo que lo que se enfatiza no es lo desigual, sino que no hay diferencia entre hacer una cosa o la contraria, que “igual-dá”.

Parece que anima a que la parte mas inmadura de nuestra personalidad lleve las riendas y hagamos lo que se nos pase por la cabeza, sin pensar, desvalorizando y tomando a la ligera opciones vitales que son muy serias.

Creo que la campaña invita a que sigamos  su  inercia, que no pensemos, que ellos ya nos dirán cómo hacer para ser nosotros mismos. Si llevamos su ropa, nos ahorraremos el trabajo de analizar lo que somos, sólo con ponernos su ropa ya somos nosotros mismos ¡Que chollo!




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martes, 22 de enero de 2013

"Un padre propina una paliza a su hija de dos años en Castellón"


Otra vez una niña ha sido ingresada en el hospital por una paliza de su padre, ha ocurrido hace tres días en Castellón. ¡Que triste! Que indefensos están los niños,  parece que cuesta mucho tomar medidas hasta que sucede algo grave.

Hay un gran entramado alrededor de la  prevención de la violencia de género ¡denúncialo, no te quedes callada! Dicen los medios de comunicación a todas horas. Pero ¿qué pasa con los niños? ¿cómo denuncian? Hay una tendencia a pensar que un adulto violento con otro adulto no tiene porque serlo con los niños ¿Por qué? El adulto que tiene un funcionamiento violento con su pareja, por ejemplo, no es violento porque esta pareja “se lo merezca” sino porque no sabe controlar sus impulsos agresivos, porque en lugar del pensamiento, en su cabeza prima la acción y no se puede controlar, entonces ¿qué va a impedir que pegue a sus hijos? Nada, la diferencia es que estos no denuncian.  Pretender que un niño denuncie malos tratos para empezar a protegerlo es tan ilógico,  ¡si muchos de ellos casi no saben hablar!


 Un niño que ha crecido en un entorno de malos tratos, lo que le pasa es que no aprende a diferenciar, lo que está bien de lo que está mal y esto es algo que va a marcar toda su vida, aprenderá a relacionarse de manera violenta, no será capaz de desarrollar todas sus capacidades, porque gran parte de su energía la tendrá que destinar a sobrevivir.

Niños jugando
¿Qué podemos hacer? Los adultos somos responsables de los niños “los niños son de todos” y eso es algo de lo que nos queremos desentender.  La escuela infantil, el colegio, los médicos, los profesionales que trabajamos con niños…todos somos responsables y tenemos que estar alerta de las señales, porque eso si que hacen los niños ¡dar señales! Niños tristes, retraídos, hiperactivos, desaliñados, que se relacionan mal, con lesiones frecuentes…a ellos hay que prestarles una especial atención.  Necesitan ser mirados de una manera diferente para que alguien detecte su sufrimiento.

El otro día una madre que conozco me contaba que su abogada (su ex-marido tiene una orden de alejamiento de ella) decía que era una tontería eso que pensábamos los psicólogos de que a través del juego y del dibujo de un niño podemos averiguar si está siendo maltratado.  ¿De que otra manera lo va a comunicar el niño? Su lenguaje no es el de los adultos y aquí esta nuestro error, su lenguaje es el de los niños y así es como comunican ellos su mundo interno, lo que les pasa, esta es su manera de denunciar. Depende de nosotros que lo queramos escuchar.



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jueves, 17 de enero de 2013

La diosa que llevo dentro

En el libro “Cincuenta sombras de Grey” Anastasia Steel habla de “la diosa que llevo dentro”. Lo hace siempre en relación a situaciones de mucha excitación, no solo sexual, que la hacen sentirse especial.

Para aquellos que no sepan de qué va el libro diré que se trata de la relación entre un joven y guapo multimillonario y una recién licenciada universitaria. Ella siente ambivalencia hacia Grey, pues él ejerce de todo el poder y capacidad de control del que dispone como multimillonario para hacer de la relación con Anastasia algo “único”.

Para ella esto es despreciable...., pero también excitante y en esta situación aparece “la diosa que lleva dentro” bailando y disfrutando eufóricamente de algo que repugna y asusta.

Gustav Klimt
Que contradictorio puede resultar comprobar que ser una diosa te esclaviza.

En algún lugar de nuestra mente albergamos la esperanza de volver a ser “únicos”, como dioses para alguien. A veces este deseo no es tan pequeñito y dejamos que la diosa que llevamos dentro dirija nuestra vida.

No es algo tan infrecuente, todos podemos conocer a alguien que en cuanto le hacen sentirse especial, le adulan,.. pierde toda objetividad. Para no quedar esclavizados  por nuestra diosa, debemos haberla podido abrir la puerta para que se vaya. ¿Y cómo se hace esto?

Es un proceso: en la infancia debemos sentirnos dioses para mamá y papá. Esto significa que sentimos que ellos nos tienen un amor incondicional. Desafortunadamente esta palabra está mal interpretada. Incondicional  en  un sentido sano, significa que nuestros adultos de referencia (nuestros padres, tutores...) limitan nuestros actos, ponen comprensión a nuestros enfados, se mantienen firmes con  nuestros caprichos... Porque, en definitiva, diferencian entre lo que se puede y lo que no, lo que se debe y lo que no y tienen la maestría de mantenerse firmes en sus convicciones sin dejar de querernos. ¡Por eso somos dioses! Nos dedican su tiempo, su amor, su comprensión y aplican restricciones y limites que hacen que el niño crezca con sentido común y confianza.

En el sentido insano, amor incondicional es cuando se da todo, se permite todo o casi todo.. hasta que el adulto se harta y estalla. El niño se siente un dios. Cuenta con mucho poder, capacidad de manipular y control sobre los adultos. Pero no se siente querido de verdad. Nadie le ha ayudado a comprender que amar no es dejarte ser un omnipotente, que se trata de ayudarte a pisar tierra firme, a que aceptes los limites que impone la realidad y que aprendas a manejarte con sabiduría en ellos. Si no nos enseñan esto, de adultos seguimos desesperadamente dando gusto a” la diosa que llevo dentro”

 


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jueves, 27 de diciembre de 2012

Belleza y basura


Me llama la atención la basura que se tira al suelo. Observo el proceso: mientras el estado de las cosas es inmaculado, parece haber una resistencia a la mancha, al deshacerse de lo sobrante de cualquier modo. Pero en el momento en el que alguien traspasa la frontera y tira” la primera piedra”es fácil observar cómo en ese mismo sitio empieza a acumularse la basura.
No hay mas que ver como se deposita la basura en los contenedores, como a alguien se le ocurra dejar algo fuera o mal metido, es inmediatamente seguido. Siempre va a haber alguien que contemple la estampa y decida que si el otro lo hace pues él también, o lo que sea que no piense.

¿A qué se deberá este impulso?

Hay una inercia hacia el dejarse llevar, hacia  la pasividad, donde se instalan no pensamientos como el de   “aquí nadie hace nada, ¡no lo voy a hacer yo!..” o como aquel del que fui testigo, en el que una persona de gran éxito y prestigio profesional salía con “¡¡¡que recojan otros mi basura, que para eso  pago mis impuestos!!!”

No tenemos  interiorizada la idea de que somos uno y que estamos en una relación de interdependencia VITAL, como grupo, como especie, pero también  como individuos.
Creo que nuestra excesiva individualidad, no percibe que para sobrevivir física y emocionalmente, necesitamos sentirnos valiosos, queridos, BELLOS.

Y aquí es donde belleza y basura se encuentran.

Amparados en la clandestinidad del no ser vistos y otras por el que provee ser uno mas del grupo,  es donde empieza a actuar la basura, donde nos dejamos llevar por el impulso de no hacer nada, por el no tomar contacto con  la responsabilidad de nuestros actos.
Parece que esto puede ser lo más reconfortante, “me deshago de lo que me molesta”, “no me meto en lo que no es de mi incumbencia”, “yo voy a lo mío...”, pero esto tan lícito, es el comienzo de la basura, de dejarse llevar por lo FEO, de hacernos los reyes del desierto donde poco crece, así no nos molestan casi nada. Pero con las mismas; no nos motiva casi nada, no nos  implicamos y comprometemos con casi nada...no somos felices DE VERDAD con casi nada.

Para sentirnos felices tenemos que fomentar lo bello y lo bello crece donde hay amor y compromiso. En aquellos sitios donde importa lo que les pase a los otros, donde los espacios comunes se sienten como propios y se cuidan como tal. Es aquel lugar en el que nos preguntamos como se sentirá nuestra vecina, si estará sola o si aquel niño que a veces se le ve triste, estará bien cuidado, porque lo sentimos de nuestra incumbencia, de nuestra responsabilidad.

Cuando veo acumularse basura, imagino que detrás hay una cabeza que todavía no conoce la belleza.




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jueves, 20 de diciembre de 2012

Enfados reprimidos o la alegría de limpiar el cajón de tu mesilla


El otro día hablando con nuestra amiga Marga, sobre la última matanza de Newtown en Estados Unidos, nos contaba que además del control de armas habría que pensar en los enfados. Nos ha enviado este texto con sus reflexiones para que lo publiquemos en nuestro blog.

La sociedad queda asombrada, asustada ante la última matanza en  Estados Unidos.
¿Podemos hacer algo cada ciudadano de a pie?
Uno de los aspectos revolucionarios a cambiar en la educación es lidiar con los enfados reprimidos. Desde los primeros días de la escuela nos enfrentamos al dolor y al enfado y ¿qué hacer con ello?
Vi en el señor Obama una mirada de padre y no de presidente. Tenía miedo y no se atrevía a mirar a la cámara. Sabe que está, por su puesto, en el centro de la diana de enfados reprimidos. Creo que todos lo estamos.
¿Por qué hay tantos avances en tecnología y no estamos educados para encauzar enfados?
Pienso que esto es mas sencillo que las matemáticas de primaria, pero no nos damos cuenta porque no estamos educados para ello.
Vale ya de “grandiosidades artificiales”.
El niño no se identifica con un hogar perfecto porque es irreal en cualquier lugar del mundo.
¿Qué papel jugamos los padres?
¿Proyectar que no pudimos ser nadadores, músicos, jugadores de baloncesto, etc..?

"Circo en invierno" Margarita Gamez
Queremos lo mejor para nuestro hijos, es indudable, pero tenemos que pararnos a pensar.
El ejercicio sería el siguiente:
En calma, hay que  educar para el enfado.
Los pasos a seguir serían:
Emborronar  papeles en blanco y a continuación limpiar, por ejemplo el cajón de tu  mesilla.  Esto es verdadero.

La misión del arte no es ver exposiciones “mil raras” que no entendemos. La misión del arte no es ser espectadores de la vida,  tenemos que ser “hacedores”, emocionarnos, entusiasmarnos.
La pintura puede ser el “gran camino”, el camino de encontrarnos con emociones válidas, emociones limpias, emociones verdaderas, auténticas.
La pintura está muy cerca de encauzar enfados, pero este no es su fin.
El arte es grande y transforma el dolor.

                                                Margarita Gámez
                                                www.gamezpintora.com


Margarita pone el acento en la dificultad de los adultos para enfrentar los conflictos y pensamos que no estamos enseñando a nuestros hijos a lidiar con los enfados, a que puedan ir conteniendose.  Se lo queremos poner todo tan fácil e ideal, que les desarmamos mentalmente para luchar contra el dolor y el ser humano necesita del dolor para construirse, para crecer. La agresividad es un recurso necesario para la vida pero requiere de un proceso de transformación, sin este proceso es solamente energía destructiva.

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jueves, 13 de diciembre de 2012

El 3%




Todas las semanas nos reunimos tres colegas para profundizar sobre temas que nos interesan: algún libro de  autores psicoanalistas, discusiones sobre temas técnicos y durante los últimos meses nos estamos reuniendo para profundizar sobre unas charlas que organizamos hace un tiempo sobre justicia de menores.

Estamos llegando a conclusiones interesantes. Entre ellas nos llamó la atención como en general en nuestra sociedad queremos, mediante el castigo, atajar conductas delictivas que se podrían haber intentado corregir antes de que llegaran a ser graves.  Y esto nos llevó a pensar en nuestra sociedad, en nuestra cultura, en como la mayoría de nosotros somos muy benevolentes con la trampa, con el engaño.
Hablábamos de que no está mal visto, por ejemplo, si en la cuenta de un restaurante no nos cobran algo callarnos, si nos devuelven mal un cambio (a nuestro favor, por supuesto) decimos ¡que se hubieran fijado!, también de como mucha gente alardea de pasarle a la empresa gastos, por ejemplo de taxi, que no han gastado en desplazamientos para la empresa "¡muchas veces uso mi coche y no me pagan por eso!" Pensábamos que estos pequeños engaños van en escala y por eso tenemos la sociedad que tenemos. Por ejemplo el famoso 3% de las comisiones que se llevan los políticos catalanes para su partido (o para lo que sea).


Podríamos pensar en el 3% como en un fantasía que todos albergamos.
En muchos casos puede provenir de una situación real por la que todos pasamos y que genera ciertos sentimientos hostiles. Esta situación sería la impotencia de la infancia.

En ella sentimos que muchas cosas quedan fuera de nuestro alcance, son “solo para los mayores”. Los que tengan hijos habrán experimentado situaciones en las que sus hijos intentan meterse en la cama de los padres, buscan atención exclusiva de uno o de los dos progenitores… Además de su evidente limitación física en fuerza, tamaño y habilidad, son también conscientes de que muchas situaciones son reservadas sólo para papá y mamá. Si además a esto le añadimos el temor a ser destronado (“destronado” también puede sentirse un hermano pequeño, respecto del mayor, por el mismo motivo antes expuesto),  todo este cóctel va predisponiendo un sentimiento de “injusticia “ que en mayor o menor medida experimentamos en la infancia y que se traduciría así: “los demás tienen cosas que no me quieren dar a mi”, “se aprovechan ”…

Quizás este sea uno de los sustentos psicológicos universales que determinan estos engaños de los que estamos hablando,  como dijimos antes, es un funcionamiento que justifica el apropiarse porque “solo se trata de un 3%”


Es como si tuviéramos un 3% de nuestra mente dispuesto siempre a engañar, a timar y esto está de alguna manera “perdonado” en nuestra sociedad.  Porque es un tema de escalas, que más da que no nos cobren una botella de vino, que pasemos un taxi por valor de 4 euros, que sisemos unos euros de un cambio mal dado, que nos quedemos con un 3% de una comisión….pero claro, a medida que vamos hablando de mayores cantidades ese 3% va aumentando y nos llevamos las manos a la cabeza ¡el 3% de 1.000.000 de euros! Pero en definitiva muchos hacemos lo mismo, porque al final una botella de vino es el 3% del importe de una cena ¿o no?



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lunes, 10 de diciembre de 2012

Madrid-Arena


Arbol de los mensajes
No deberíamos estar hablando de adolescentes en relación al Madrid-Arena, pero la verdad es que allí estaban.  La queja social está en que fallaron los limites externos, es decir los controles de entrada al recinto,  pero debemos ir mas allá y  pensar en qué pasó con  los limites internos.

Vamos a explicar a que nos referimos con límites internos:
Tener limites internos es  tener “cabeza”, pero esto de tener cabeza es un proceso  que se desarrolla en la relación padres-hijo, en la que se dota al niño de herramientas mentales para diferenciar  lo que está bien de lo que está mal, lo que se debe y lo que no, lo que se puede y lo que no. En definitiva diferenciar claramente que es cuidar y que es descuidar.
Desde el nacimiento el niño está aprendiendo todas estas diferencias y somos los padres los encargados de este aprendizaje. Enseñamos que rojo es parar y verde es cruzar, les educamos en la autonomía para que se sepan vestir, les enseñamos a cuidarse, que puedan discriminar dónde están los peligros; no hablar con extraños, les enseñamos a aceptar las normas, ser honesto y respetarlas; no se coge el dinero de mamá, no se miente. El dotar de cabeza a nuestros hijos es un proceso gradual,  desde la infancia hasta la edad adulta pasando por la adolescencia.
Los adolescentes no son adultos, están en el camino para serlo. Todavía necesitan de la ayuda y supervisión de los padres para seguir construyendo los pilares sólidos que serán necesarios para constituirse como un verdadero adulto. Además suelen sobrevalorar sus capacidades y las circunstancias externas, llegando a ser en sus juicios de valor muy temerarios.
Los padres a veces confunden informarse, con espiar, por ejemplo meterse en su cuenta de Tuenti, en su e-mail,etc. Informarse es por ejemplo saber dónde van nuestros hijos, a que tipo de sitios van, desde que edad, que se va a hacer allí.
Esta información está publicada, todos podemos ver el cartel anunciador de la fiesta donde aparecía un hombre sobre una chica en bragas a la azotaba en el trasero. No estaba permitido el acceso a menores de 18 años.
Nuestros hijos menores de edad salen por la noche e incluso hacen comentarios como: “el otro día casi me quedo sin el carnet de Pepe -¿y eso? – pues porque para entrar en una discoteca lo utilice y el de la puerta decía que no era yo y lo pelee tanto que se lo creyeron”
Esta situación que hemos presenciado se dio entre un hijo y familiares. Nadie tuvo nada que objetar al adolescente de 16 años por utilizar el carnet de su hermano mayor de edad para entrar en un sitio cuya entrada estaba limitada a los 18 años. Esta es una transgresión de la Ley. Pero la Ley no es solo un cartel que diga prohibida la entrada, esta es la última barrera, tiene que haber otras antes, que quizás sean las que construyen esa “Cabeza”. Los padres tienen la obligación de crear en sus hijos una buena interiorización de los límites y no deben olvidar que aunque el adolescente se está acercando a la edad adulta, todavía no lo es.



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