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jueves, 18 de julio de 2013

Hannah Arendt: Cuando la norma no deja pensar

Hannah Arendt fue una filósofa alemana nacida a principios  del siglo pasado, en estos días está siendo proyectada en los cines  la película biográfica que lleva su nombre. Me interesa pensar sobre algo  que ella  destapa y que muestra la película.

Hannah Arendt era judía, había estado “ingresada” en un centro de Francia  tras la ocupación nazi, según sus propias palabras: «las personas eran ingresadas por sus amigos en "campos de internamiento" y por sus enemigos en "campos de concentración"». En la película se refleja este hecho, pero sobre todo, lo ocurrido durante los años previos y posteriores al juicio que se realizó en Israel  a un dirigente nazi.
Ella solicitó ser enviada especial de un periódico estadounidense y como tal presenció todo el juicio. De esta experiencia concluyó muchas cosas, la que más me impresiona es la que gira entorno a lo que ella llama “la banalidad del mal”, supone que para muchos dirigentes nazis las atrocidades ordenadas por ellos no eran mas que “cumplir con su deber”, algo así como obediencia ciega a Hitler, a su jefe, como principio fundamental desde el que regir sus actos.
Hannah Arendt considera que  de esta modo el individuo queda difuminado en el grupo, y el mal,  extendido  desde la grupalidad. Consideraba  que se había llegado a una situación en la que el individuo dejaba de existir, quedaba sin juicio propio, sin humanidad. El sistema de valores impuesto  consistía en atacar cualquier atisbo de empatía, sensibilidad y amor, por ser considerados todos ellos evidencias de debilidad moral. Se impuso un código social en el que se invirtió el sentido de las cosas.

Esto es muy preocupante ¿cómo es posible que se pueda construir delante de la cara de toda una sociedad  un sistema de valores invertidos? ¿cómo es posible que nadie se de cuenta de que se está produciendo una catástrofe moral?  

El otro día en la playa de San Juan (Alicante) de nuevo observé como la policía montada en sus quads perseguían entre las tumbonas de la playa a hombres negros que estaban vendiendo artículos a los bañistas. Esta escena vista desde la "ley" no es más que una aplicación "rigurosa" de la normativa vigente, pero a mi como a otros de los que estábamos allí nos pareció una persecución desmedida y abusiva.  Pensé en la facilidad con la que la policía tomaba la tarea encomendada, como si ninguno pudiese darse cuenta de que la escena parecía sacada de una de estas películas que nos dejan asombrados por la violencia de la persecución y el desamparo del perseguido.

El año pasado cuando presencié la misma escena tuve la oportunidad de hablar con el policía al mando de la operación, me acerqué a él con la intención de entender la necesidad de aquel despliegue y me contestó que yo no me estaba dando cuenta de la labor que la policía estaba haciendo y de que esos hombres estaban incumpliendo la ley vendiendo artículos que hacen perder mucho dinero a los comerciantes de la zona que pagan sus impuestos. Pudiendo estar de acuerdo en el motivo, en lo que no llegamos a estarlo fue en las formas.  El resto de policías se fue acercando y lo que en un principio parecía una conversación con diferentes puntos de vista, al sentirse grupo, se convirtió en  exaltación de la violencia y en cerrazón amenazante por lo que me tuve que retirar sin poder decir nada mas.  

Esto demuestra que algo ocurre con el grupo y las normas, lo fácil que es que las normas se pongan por encima del pensamiento y de los individuos, porque hace que el grupo se sienta más hermanado y poderoso, con las respuestas dadas y  sin querer hacerse preguntas.   Cuando se establecen este tipo de sistemas dentro de un grupo, sociedad o país, un individuo puede llegar a sentir que no tiene nada que hacer. ¿O sí se puede hacer algo?


Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento de las autoras.

viernes, 5 de julio de 2013

Los canteranos del Barça

"El FC Barcelona  obliga a sus canteranos a aprender catalán por contrato desde los 10 años e impregnarse de los valores de la sociedad catalana" (ECD 4 de julio de 2013)

Este tipo de noticias está cargada con dinamita y lo decimos porque provocan tal polémica que quizás impidan pensar en lo importante de la noticia, que en este caso son los niños.  Leyendo los comentarios que ha suscitado la noticia (los podeis ver en el link), de niños nadie habla.  Ha generado un debate de unos contra otros, catalanistas vs. anticatalanistas.



Es muy curioso con que facilidad los adultos nos podemos convertir en niños que lo que quieren es tener la razón y terminamos diciendo eso de "...y tu más".  Para poder vencer la rabia infantil que puede suscitar cualquier tema, se requiere de una capacidad para tolerar la frustración y la espera. Cuando nuestros funcionamientos adultos salen a nuestro rescate, podemos transitar por estas primeras fases turbulentas y finalmente podremos pensar.  En este caso el debate no ha pasado de la pelea, nosotras nos preguntamos ¿que pasa con los niños?

Los adultos estamos obligados a proveer de recursos y herramientas en el proceso educativo, que finalmente permitan que los niños sean ellos mismos y tengan su propio criterio.  Cada familia intenta educar a sus hijos para darles las mejores posibilidades, pero cada una lo hace con un estilo y valores propios y esto hace que en un grupo los niños sean muy parecidos por edad, por intereses, por gustos, por necesidades, pero a la vez muy distintos.  Esto enriquece y da mayor perspectiva, las cosas no son solo como las hacemos en mi casa.  

A los 10 años los niños necesitan psicológicamente ampliar su horizonte, están muy cerca de la preadolescencia,  momento crucial en la vida porque  se pasa de un funcionamiento más obsesivo (rígido, obediente, repetitivo...) necesario en la primera infancia, a un funcionamiento donde el niño empieza a tener mayor capacidad de comprensión y amplitud de miras.  Si en este momento no se permite que la mente del niño contemple que hay diferencias, que no todos son iguales a ellos, ni piensan lo mismo y que cada uno de ellos tiene su sistema de valores, estaremos poniendo muchas trabas para que puedan superar esta fase evolutiva.

Por eso nos sorprende que el Barça apele a una necesidad cultural, para en lugar de abrir las posibilidades de conocimiento y comprensión de la vida,  imponer algo que implica perder la identidad individual en aras de una "identidad colectiva", sin tener en cuenta que los niños necesitan pasar por la diversidad: que unos hablen castellano, otros catalán, que unos celebren las victorias con sardanas y otros como quieran, pero sobre todo que lo hagan de una manera natural que les salga de dentro. 

Si no ayudamos a los niños a salir de lo obsesivo, de que todo tiene que ser igual para estar bien, no les estaremos ayudando a crecer e impediremos que puedan multiplicar sus recursos internos, porque desde este funcionamiento igualitario serán adultos muy obedientes, poco pensantes y previsibles,....  poco creativos y maduros.



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viernes, 21 de junio de 2013

Muere James Gandolfini, el actor que dio vida a Tony Soprano

Estábamos echando un vistazo a las noticias de la semana cuando nos hemos topado con  la muerte de James Gandolfini, a las dos nos enganchó la serie de "Los Soprano".







Uno de los capítulos que más nos impactó fue aquel en el que violaban a la psiquiatra Jennifer Melfi (Lorraine Braco) y el violador salió impune por un error policial en la detención.

La relación de Tony Soprano (James Gandolfini) y su psiquiatra hasta entonces había sido tensa, la entrada de Tony en la consulta hacía estremecer a su psiquiatra en una mezcla de miedo y admiración.  Tony buscaba la manera de hablarle de sus conflictos y angustias sin romper la regla que ella había establecido al comienzo de la terapia: si usted me cuenta sobre sus crímenes voy a tener que denunciarlo.

En la sesión con Tony tras la violación, este intuye que  ha pasado e intenta saber si puede ayudarla de alguna manera, ella rechaza la ayuda, pero en una sesión posterior de la Dra. Melfi con su propio analista le relata un sueño donde su violador es atacado por un perro rottweiler, ella se da cuenta de que ese perro representa su deseo más violento de venganza y describe su sensación de poder, sabe que una palabra suya bastaría para que Tony Soprano se hiciera cargo, pero una cosa es su deseo y otra muy diferente  "romper el pacto social".

El pacto social, es aquel por el cual todos los miembros de una comunidad se comprometen a ajustarse a unos códigos sociales para resolver sus diferencias. La doctora Melfi intenta seguir este pacto y actuar de acuerdo a el ¿pero que pasa si el pacto social falla? 

En otra escena de este capítulo Tony recrimina a su hermana por haberse metido en un lío y dice, ahora te han pegado y yo me voy a tener que hacer cargo de esto. Esta vez la manera de resolver las diferencias se hará a través de la ley de la mafia

¡Que fácil sería a veces que un mafioso se encargara de vengar y hacer realidad nuestras más terribles fantasías! 
La diferencia entre la hermana de Tony y la Dra. Melfi, es que esta última es capaz de reconocer su rabia y deseos de venganza y no permite que el odio sobrepase su fantasía.  La hermana de Tony no tendrá ningún problema para que su "rottweiler" ataque al no disponer de recursos en la fantasía que la permitan pensar  y elaborar el dolor sin actuarlo. 

Lo que diferencia estas dos maneras de resolver los conflictos es en la confianza  que se tiene en que el pacto social, que aunque falle te permite tolerar la frustración del fallo, como le pasa a la doctora Melfi.  Cuando no hay confianza en el pacto social se resuelven los conflictos de manera mafiosa, porque como dice Tony ¿como haces para que la gente te haga caso?

No nos estamos dando cuenta de las consecuencias que puede tener desvirtuar la confianza en el  pacto social, la mentalidad colectiva cambia y esto puede dar lugar al "sálvese quien pueda".  

¿Cuales son los elementos que rompen esta confianza?  La deshonestidad, la falta de valores, la pérdida de respeto...todo  esto va calando en la desconfianza social, crece la sensación de que nadie va a hacer nada por ti y que si pueden aprovecharse lo harán.  El pacto social se incorpora en la infancia, por eso es tan importante tratar a los niños honestamente, con respeto, con cuidado, con límites, deben aprender que ellos tienen que respetar y cuidar al otro.  Los adultos estamos siendo muy poco cuidadosos y estamos dejando a los niños sin un pacto lo suficientemente sólido para que cumpla con su función: la estabilidad y el bienestar social.



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viernes, 14 de junio de 2013

Messi, Urdangarin, Bárcenas,José Blanco,.....suma y sigue

La idea de que Messi esté defraudando a Hacienda, a mi por lo menos, me deja en shock ¿Messi? pero si es como un niño genuinamente bueno, incapaz de romper un plato...y el fraude supuestamente asciende a ¡varios millones de euros! esto me deja la moral por los suelos, no porque yo sea culé, sino porque si Messi lo hace...

Ultimamente cuando lees el periódico se te cae el alma a los piés, todo el mundo acusa o es acusado de robar, malversar, prevaricar, los políticos, la familia real, los sindicalistas, los deportistas.  Parece que el barco se está hundiendo y las ratas corren para ver quien se salva.  Es como si el "código de los ladrones" se hubiera roto, ese que dice: yo no cuento lo tuyo y tu no cuentas lo mío... y ¡claro! roto el pacto no paran de salir trapos sucios por todas partes y esto genera un clima de indignación generalizado y de desmoralización.

Me pregunto por qué lo harán, porque a Messi dinero no le iba a faltar.  Me imagino que una vez dentro de este sistema fraudulento que hemos creado si declaras todo lo que ganas y pagas religiosamente eres un pringado.

En nuestro post anterior escribíamos sobre adolescentes y a lo mejor estos dos artículos están relacionados. Precisamente porque vivimos en una sociedad eternamente adolescente, lo que se hace es burlar a la autoridad como un proceso de diferenciación del adulto, como estrategia para definir su identidad.  El otro día una chica de 15 años decía a su madre "mamá dime de todos estos trajes cuales te gustan, no vaya a elegir los mismos que tú", claro, porque si los eligiera, sería como mamá y los adolescentes lo que quieren es no tener nada que ver con los adultos.

Cuando el adolescente alcanza cierta seguridad ya no hace las cosas para saltarse las normas, empieza  a reivindicar sus propios criterios amparados por la ley de lo que es justo. Si una etapa de nuestra evolución psíquica se caracteriza por la búsqueda de justicia es precisamente  la adolescencia.  El adolescente maduro se empieza a diferenciar de su grupo y a ejercer autoridad sobre sus actos. El grupo ya no es su guía, no hace lo que haga el resto.

Los adultos que no llegaron a sentirse distintos de la manada, con su propio criterio y responsables en conciencia de sus actos, son aquellos que luego se dejan llevar por modas y tendencias de opinión, los que se adhieren con facilidad a lo que diga el más fuerte, son la masa irresponsable que hace atrocidades desde el anonimato.

Quizás sea por esto que la corrupción está al orden del día y cuando se les pregunta a los corruptos, ninguno parece tener conciencia de haber hecho nada malo, todos en su “grupo” hacen ese tipo de “gamberradas”

viernes, 7 de junio de 2013

Multas a los padres que no impidan las borracheras graves a sus hijos


Este es el titular de una noticia publicada en "El País" el 5 de junio de 2013.  La polémica está servida: ¿quien es el responsable de que los menores beban? Para  algunos padres la responsabilidad está en los comerciantes que no deben vender alcohol  a menores, para otros son las fuerzas de seguridad que permiten los botellones en las vías públicas.   Estas pueden ser medidas necesarias pero no suficientes para limitar el consumo en menores, por esto nos gustaría pensar en el papel que juegan los padres y cuales son sus dificultades y responsabilidades.
Cuando los padres señalan a otros para que se hagan cargo de controlar a sus hijos es quizás porque se sienten muy desbordados e incapaces de saber cómo hacerlo.  Culturalmente los adultos nos estamos quedando más infantilizados y con esto queremos decir que hay una dificultad en nuestra sociedad para funcionar como personas maduras y responsables.  Actualmente da la sensación de que una persona adulta cuanto más jovial física y mentalmente parezca, más se le valorará, es como si no estuviese bien visto ser adulto y responsable, con todo lo que ello conlleva, queremos ser eternamente jóvenes e ¿irresponsables?   
Todo está pensado para que el mundo lo dirijan los jóvenes (no necesariamente de edad, sino de mentalidad), estamos creciendo en un entorno donde lo que se potencia es, por ejemplo en los medios de comunicación y publicidad, esloganes como: !no te pares! !el mundo no tiene límites! !salta las barreras! Los avances médicos han facilitado mucho la fantasía de eterna juventud, a nuestro abuelos ni se le pasaba por la cabeza la idea de que si les fallaba el hígado a lo mejor se lo podían clonar o  ¿por que no los ojos?  Todo esto genera la sensación de que podemos ser eternamente jóvenes.

La idea de padre con la que muchos hemos crecido, padres a los que respetábamos, con autoridad suficiente para marcar los límites y con las ideas muy claras sobre lo que se podía o no se podía hacer, parece que se ha diluido.

Creemos que de lo que habría que hablar es de la impotencia y la inseguridad que sienten muchos padres a la hora de limitar ciertas conductas en sus hijos. Parece que la adolescencia se está alargando eternamente y esto muchas veces  nos hace sentir sin la autoridad suficiente para educar. 
Es muy difícil queriendo ser adolescentes poner límites a otro adolescente, en todo caso querremos ser su amigo y así,  encontramos el camino "fácil" que es el de permitir muchas conductas en nuestros hijos desde que son pequeños, con tal de ahorrarnos el trago de las rabietas y los enfados.  

El otro día una madre me preguntaba que podía hacer con su hija de 8 años, que a la hora de vestirse siempre entraba en conflicto porque quería hacerlo a su manera, la madre me contaba que ella daba varias opciones y la dejaba elegir ciertas cosas pero todo dentro de un límite, pero esto no era suficiente e invariablemente el tema acababa en enfado y pelea. Lo que más le extrañaba a esta madre era que su hija en todo lo demás era una niña en general obediente y fácil.  Le hablé de que a lo mejor su hija necesitaba enfadarse con ella, probar donde estaban los límites y hasta donde le iba a permitir llegar y que además este era un buen ensayo para cuando llegara la adolescencia, porque ya habría aprendido a  que hay ciertas cosas por las que su madre no iba a pasar.

Los adolescentes necesitan romper límites y normas pero también que haya alguien que los mantenga a raya.  Ayer en el programa de Onda Cero de Carlos Herrera se debatió el tema que hoy nos ocupa, los oyentes llamaban y daban su opinión, muchos buscaban responsables y se intentaban liberar de la culpa pero otros lo tenían muy claro: los límites y las normas son importantes y eso es algo que se tiene que aprender en casa, no se puede delegar en el gobierno, el colegio... Javier (minuto 37,24) un agricultor padre de una hija de 13 años decía que él lo tenía claro, había que educar en casa, poner límites y sobre todo tener criterios propios, no dejarse llevar por lo que otros hacían.



La adolescencia es una etapa que asusta a muchos padres, pero a lo mejor asusta tanto porque temen que rivalicen con el adolescente que todavía siguen siendo, si el adulto no tiene claros los límites, si busca la eterna juventud, si no tiene claro lo que se debe y lo que no se debe hacer ¿como va a educar? a lo mejor por eso muchas veces exigimos que lo haga alguien por nosotros.



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viernes, 31 de mayo de 2013

La honestidad de Zacarías

El otro día una amiga mía me contó que los Toyotas son coches cotizados, por alguna razón que ambas desconocemos, en Malí (quizás sea extensible a otras regiones de África...). Ella vendió la semana pasada su coche a Zacarías, un maliense que se dedica a llevar desde hace once años coches de segunda mano desde España a su país. Mi amiga quedó sorprendida de lo honesto que fue, no intentó que bajara el precio, ni regateó en el último momento,.. aceptó el precio considerando que era lo justo y lo que él estaba dispuesto a pagar. Una vez hecha la venta, Zacarías observó una irregularidad en la dirección del coche, le preguntó a mi amiga si sabía de la avería y ella le contestó que  no sabía que el coche tuviese  ninguna avería. El dijo "tu no saber bien de esto, yo sí". Así quedó la cosa, mi amiga pensando qué hacer; si debería hacerse cargo de la reparación o si ya que estaba vendido desentenderse de la avería del coche....

Lo que ocurrió después fue sorprendente. Zacarías llamó para decir que ya estaba reparado, que se trataba de una pieza que fijaba no se qué pieza...y que la reparación había costado 150 €. En este punto mi amiga  le dijo que colaboraría con el coste de la reparación, pero Zacarías le dijo: "no, para ti tu coche estaba bien, es para mí que estaba mal porque tengo que hacer 6.000 km., lo debo pagar yo".

Cuando las cosas no salen como esperamos nos frustramos, y nuestro impulso primitivo puede ser deshacernos de la frustración y colocársela a otro. No estamos acostumbrados a aceptar  los costes que tiene cualquier intercambio, siempre se gana algo pero tambien se pierde algo.

Podríamos llamar  "basura" a aquello que nos incomoda y no queremos tener dentro, pero resulta que esta basura es con la que se hacen buenas acciones, relaciones de amistad para toda la vida, es la materia prima con la que se construye el conocimiento y la madurez.  Si "reciclamos" inventamos maneras de que la realidad sea sensata.

Si nos desprendemos de la basura poníendosela a otro,  cambiamos las reglas del juego al hacer trampas, falseando la realidad y sin hacer  el trabajo necesario para generar riqueza psíquica.
Zacarías demostró tener un buen sistema de reciclado a prueba de tentaciones,   aceptando la realidad y las reglas del juego. Es muy probable que su mundo emocional en muchos sentidos, sea un mundo limpio, generador de recursos, vinculos, amigos.... hay juego limpio.

Otro tema es qué pasa con la basura, esa que mandamos en contenedores (electrodomésticos, coches, etc. que ya no cumplen las normas mínimas de seguridad y limpieza ecológica) a paises  que por dinero se encargan de acumular como vertederos, ennegreciendo sus lagos, contaminando su tierra, intoxicando su aire. Buscamos personas que no sean como  Zacarias, sin ese código de honor tan bien definido, al que poderle hacer trampas.

Cuando superamos el dolor que supone "no salirnos con la nuestra" no ganar a cualquier precio, nos ennoblecemos psíquica y emocionalmente, construimos un mundo mejor dentro (psiquico) y fuera (con los otros).




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jueves, 23 de mayo de 2013

Jesús Carballo, seleccionador nacional de gimnasia rítmica denunciado por abusos sexuales a menores


De nuevo el abuso sexual a niños, esta vez dentro del Equipo Nacional de Gimnasia Rítmica. El País en su artículo "La policía cree totalmente veraz que Carballo abusó de gimnastas menores", explica  cómo ocurrieron los hechos y también  que ahora estos, han prescrito. Nosotras vamos a intentar argumentar la dificultad psicológica que imposibilita que dichos delitos sean denunciados por sus víctimas.

Él me decía que era mi padre y lo cierto es que yo pasaba más horas con él que con mi familia. Tenía sentimientos encontrados: le admiraba, le quería, pero a la vez tenía terror y me sentía obligada a soportar cosas, recuerda ahora esta mujer, una de las mejores gimnastas españolas a finales de los años setenta. Me volvía loca intentando averiguar qué había hecho mal porque unas veces me trataba bien, otras mal y otras me ignoraba sin motivo aparente...

Empezamos a vivir con miedo, relata una de ellas. El ambiente entre nosotras era raro. Algunas estaban absorbidas emocionalmente por Carballo, competían por sentarse con él en el coche, por estar siempre con él. Tiene el don de la manipulación. Todas teníamos una confianza total en él. Era un ambiente de amor desmedido y al mismo tiempo de miedo real, añade otra...

Las gimnastas abusadas en el caso Jesús Carballo,  decidieron denunciar tras reencontrarse hace unos meses:

A raíz de ese reencuentro nos dimos cuenta de que no éramos las únicas víctimas y que habíamos sido gimnastas de varias generaciones las que sufrimos sus abusos. Nos entró el pánico. Pensamos que igual esto seguía ocurriendo y decidimos pedir ayuda al CSD, recuerda la denunciante. Solo dimos este paso cuando nos sentimos unidas, fuertes y psicológicamente preparadas. Solo queremos sanar y que Fillo sepa que sus actos nos hicieron mucho daño cuando solo éramos niñas.

El pederasta abusa de los niños porque ha decidido que no le importa hacer daño y además porque sabe que es muy difícil que un niño  se rebele contra un adulto al que respeta, al que siente como una autoridad. Primero el adulto perverso crea una relación sana para que el niño confíe en él, para luego ir introduciendo aspectos perversos que acaban en el abuso reiterado. Esta conducta hace que el niño  quede  confundido y sintiéndose muy culpable. 

Las víctimas de abuso sexual infantil quedan apartadas del resto de niños y niñas, en una situación de exclusividad muy ambivalente, por un lado se sienten los y las elegidas, lo que les hace sentirse amados, pero por otro lado sienten pagar un precio muy caro renunciando a su propia identidad. Las víctimas quedan ligadas al pederasta dentro de  una relación de sometimiento a la voluntad del adulto y en un clima de clandestinidad y obediencia,  es por esto que no denuncian y tienen que pasar años para hacerlo, aunque lo más probable es que no denuncien nunca.


Los abusos sexuales a menores prescriben en España cuando han transcurrido 20 años desde que la víctima alcanza la mayoría de edad. La policía no ha encontrado “indicios suficientes” de que el entrenador haya abusado de otras gimnastas en épocas posteriores, aunque no lo descarta. Si aparecieran nuevas denuncias o indicios de casos posteriores podría reabrirse la investigación

Creemos que estos delitos no deberían prescribir porque se necesita tiempo para denunciar. Si los adultos al cargo no fueron conscientes del abuso, tendrá que ser el propio niño abusado el que lo denuncie al hacerse adulto, siempre que tenga la fortaleza de reabrir una herida que probablemente haya intentado tapar con todas sus fuerzas.



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jueves, 16 de mayo de 2013

Ariel Castro: el monstruo de Cleveland




Esta semana nos hemos enterado de la terrible noticia; la aparición de tres chicas que han estado secuestradas durante más de10 años en una casa de Cleveland (EEUU), no es la primera vez que una noticia como esta nos deja a todos en estado de estupor y tampoco será, desgraciadamente, la última.

¿Que le puede haber pasado a Ariel Castro para hacer esto?

Según las últimas informaciones se ha encontrado una carta escrita por él hace unos años donde revelaba que había sido víctima de abusos en su familia y violado de niño por su tío.  ¿Es esto suficiente para que de adulto te conviertas en maltratador, violador, secuestrador....en definitiva en un monstruo?  Creemos que no.  Hace falta que ocurran más cosas, pero sin lugar a dudas el maltrato hace que algo se rompa en la mente de un niño.

Las circunstancias que rodean el maltrato son las que atenúan o disparan el daño, marcan la diferencia sobre el daño psíquico hecho al niño, porque  daño siempre va a haber.

Pensamos que puede haber tres posibilidades de reparación del daño, por parte del adulto que no está maltratando activamente al niño.

La primera es la negación: el adulto parece no enterarse de nada y con esta actitud lo que  hace es agravar las consecuencias del maltrato, porque no solo no está reparando  sino que además desampara.

Por ejemplo en el caso Fritzl, cuando en 2008 se descubrió como en Austria un padre había tenido secuestrada a su propia hija durante 24 años en el zulo de la casa familiar,  la madre negó saber lo que estaba ocurriendo, cuando  esta hija "desaparecida"  vivía en el piso de abajo, encadenada, drogada y separada del resto de su familia por una puerta blindada.  En este caso la persona más cercana que podría haber rescatado y reconocido el daño era la madre. La relación  entre un niño y un adulto es siempre asimétrica, el niño confía en el adulto por tener una relación de dependencia con él y si  este le maltrata y nadie lo denuncia, el niño entrará en un estado confusional estructurante de su psiquismo, invirtiéndose el sentido bueno-malo, porque los que tienen que cuidar maltratan, y si nadie se entera ni le defiende, el niño acabará pensando que recibe lo que se merece.

La segunda posibilidad es el acompañamiento:  la persona que observa el maltrato no tiene la suficiente fortaleza yoica para rescatar al niño maltratado.  Cuando una mujer, por ejemplo, está siendo maltratada y quiere a sus hijos, puede que no les defienda delante del padre por su debilidad yoica es decir, por su impotencia psicológica, pero hay un reconocimiento del maltrato, de que el maltrato está mal y que no se debe hacer.  Esto lo que potencia en el niño es rabia en lugar de confusión, que es un nivel menos dañino al permitir una mínima diferenciación entre bien y mal.

La tercera posibilidad, a nuestro modo de ver es el rescate:  el adulto no maltratador no se resigna y pelea hasta poner a salvo al niño.  No sabemos si es el caso de Amanda Berry, pero podríamos suponer que luchó para salvar sobre todo a su hija,  dicen que en la única posibilidad que encontró de escapar dio la voz de alarma y consiguió escapar, sacando a su hija de la mano con ella.

Quizás sea mucho suponer, pero es posible que la diferencia entre las tres chicas estuviese en su fortaleza y determinación para no aceptar el maltrato. Sabemos que en el caso de una de ellas Michelle Knight, hubo maltrato familiar, casualmente es a la que el secuestrador maltrató más ferozmente, ¿casualidad? Puede que fuese la más confusa y la que inconscientemente se creyese merecedora de ese trato.

Si los niños no quedan a salvo de la locura de los mayores,  si han sido dañados y no se les reconoce este daño, no hay garantías de que la historia no se repita,  bien desde el papel de verdugo o  de víctima.





Reservados todos los derechos de este artículo a las autoras del blog




jueves, 9 de mayo de 2013

El actor británico Mark Lester asegura ser el padre de los hijos de Michael Jackson





Vaya lío!! Los avances tecnológicos pueden ser de gran ayuda pero sin lugar a dudas complican mucho las relaciones humanas.  Parece que lo difícil ahora es determinar quien es el padre y quien la madre.  Podríamos empezar por plantearnos dos preguntas: ¿Eres padre por el hecho de haber donado esperma? ¿Eres madre por el hecho de haber gestado un bebé?

Desde un punto de vista psicoanalítico tendremos que plantearnos que tanto el esperma como el óvulo dotan genéticamente al niño y que esto implica una historia, una raza, un sexo...

Pero pensamos que otra cosa muy diferente es la gestación de un bebé, donde se trasciende de lo puramente biológico y se pasa a establecer un vínculo emocional. Durante los nueve meses de embarazo el bebé crea un vínculo físico y emocional con la madre, independientemente de lo que los adultos hayan acordado.  Para el bebé este vínculo es tan importante que depende de él para su supervivencia, la madre no solo alimenta y da un espacio donde el bebé se desarrolla,  durante la  vida intrauterina  empieza a formarse el aparato mental del ser humano.

El niño en la tripa da respuestas emocionales a los estímulos que proceden de fuera de la madre y del interior de la madre ya sea desde su cuerpo o desde su mente.  El bebé comienza a desarrollar un repertorio de respuestas en relación con esos estímulos, por ejemplo ante un estado de ansiedad de la madre los latidos cardiacos del bebé se aceleran. A la madre le sucede lo mismo: "el bebé se mueve, debe estar inquieto o escucha una voz conocida..." dotamos de un significado emocional a lo que sentimos que hace el bebé.  En definitiva así es como se empieza a construir un aparato mental, aquí es donde comienza la historia de cada individuo.



Partiendo de este razonamiento deberíamos tener en cuenta que a un bebé nacido de un "vientre de alquiler" se le está separando de su madre y como tal habría que reconocerlo. Sabemos que  en el caso de las adopciones  el bebé, aun siendo separado nada más nacer, para desarrollarse de una manera sana, tendrá que elaborar un duelo por la separación y la pérdida de esa madre. 

Quizás por esto se utiliza el  término "vientre de alquiler" en lugar de "madre de alquiler", es como si  no  quisiéramos reconocer que no solo es un vientre, es una madre.  Si en lugar de ver el todo (la madre) vemos una parte (el vientre) estaremos eliminando de un plumazo enfrentarnos a  las consecuencias que implican determinados avances tecnológicos.  Si lo vemos como un vientre de alquiler podríamos pensar que el coste es solo económico, sin embargo si lo vemos como un todo, es decir una madre de alquiler, podremos tomar conciencia de que además tiene un coste emocional para el bebé y los nuevos padres. De este modo estaremos más preparados para atender a las necesidades emocionales que surjan  de este proceso.  

Siguiendo el razonamiento de la importancia del vínculo, podríamos pensar que Mark Lester a lo mejor  no está pidiendo el reconocimiento de su esperma sino el de su vínculo, porque esto era lo que tenía con los hijos de Michael Jackson. 





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jueves, 25 de abril de 2013

Vodafone toma la línea roja de Metro




Esta semana se ha anunciado la noticia del acuerdo comercial entre la compañía Vodafone y Metro de Madrid, por el que la Línea 2 del Metro pasará a llamarse línea 2-Vodafone y la estación de Sol pasará a llamarse Vodafone-Sol, a cambio de 1 millón de euros anuales durante 3 años. 

Esta noticia en frío y con la información que nos han dado, podría ser  una buena noticia, ¿pero realmente lo es?

En los medios van apareciendo datos del acuerdo:  ...El cambio en la denominación de la línea 2 incluye la integración de los logos de Vodafone en varios de los elementos de las estaciones: en los accesos, en los directorios de los vestíbulos y pasillos de todas las estaciones, en los directorios de los andenes, en los teleindicadores, en los trenes de la línea, así como en los vestíbulos, andenes, pasillos y trenes del resto de estaciones de la red donde se mencione la correspondencia con la línea. Asimismo, el nuevo nombre de la línea se indicará en el plano oficial de la red de Metro, así como en la web y en la aplicación móvil desarrollada por el suburbano. En el caso de Sol, el nuevo nombre de la estación estará visible en accesos, vestíbulos, pasillos y en toda aquella señalética de la red en la que aparezca.
De este modo, la transformación de las instalaciones será visible para los más de 65.000 viajeros diarios en la estación de Sol, así como los más de 122.000 viajeros que cada día transitan por toda la línea 2, los más de 30.000 usuarios diarios con los que cuenta la web de Metro y los destinatarios de los millones de planos que se reparten en la red.
En este acuerdo, se incluye, por otro lado, la posibilidad de que Vodafone realice actividades comerciales en las instalaciones de la línea 2, pero su presidente, Francisco Román, no ha adelantado qué tipo de acciones se van a llevar a cabo por razones de competencia comercial, ha explicado... RADIO MADRID / EUROPA PRESS   23-04-2013

¿Donde están los límites? ¿Hasta donde se puede dar?  

Entendemos que nuestros dirigentes, al igual que unos buenos padres cuando toman una decisión, lo hacen pensando en las consecuencias; si eso va a ser bueno para nosotros, para nuestro desarrollo, si nos va a dotar de oportunidades para el futuro, etc.  Para poderse mantener fieles a estos principios habrá veces que tengan que decir no, porque no todo vale.

Imagen de la película "Diarios de motocicleta"


En situaciones de crisis, conflicto y tensión es más difícil mantener la cabeza en su sitio, sin perder de vista los objetivos básicos para cuidar.  Sometidos a la presión del aquí y el ahora, muchas veces a los padres les cuesta mucho pensar con claridad y es aquí donde se pueden abrir paso ideas que en otros momentos de mayor serenidad jamás habrían sido contempladas.   Por ejemplo, pensando en adolescentes se nos ocurre el típico caso del adolescente que no para de suspender, los padres desesperados no saben como reconducir la situación y llegan a ofrecer por un aprobado, algo que en condiciones normales jamás se les hubiera pasado por la cabeza darle, porque en el fondo saben que no es adecuado ni bueno para su hijo.  El aprobado si lo es, la recompensa no.

Es en estos momentos donde a lo mejor no se hace una reflexión profunda para saber a que se está diciendo si, que es lo que  se está aceptando y que coste va a tener.  Si este funcionamiento se va perpetuando, con el tiempo no se podrá diferenciar que es lo correcto de lo incorrecto y quizás, como ahora, el único indicador que tengamos para valorar si está bien o no sea la cantidad de dinero que nos dan.



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jueves, 18 de abril de 2013

What's going on? Marvin Gaye



What's going on. Marvin Gaye. 1971
(Letra de la canción)

Madre, madre
hay muchas como tú llorando
hermano, hermano, hermano
hay muchísimos de vosotros muriendo,
sabes que tenemos que encontrar la forma
de traer algo de amor aquí hoy, sí.
Marvin Gaye

Padre, padre
no necesitamos aumentar la tensión
Verás, la guerra no es la respuesta
para que el amor pueda conquistar al odio
sabes que debemos encontrar la forma
de traer algo de amor aquí hoy

Piquetes y pancartas
no me castigues con brutalidad
háblame, para que así veas
oh, qué es lo que está pasando
qué está pasando
sí, que está pasando
qué está pasando
mientras tanto
continua, baby
continua
continua

Padre, padre, todos piensan que estamos equivocados
oh, pero quienes son ellos para juzgarnos
simplemente porque nuestro pelo es largo
oh, tu sabes que debemos encontrar la forma
de traer algo de entendimiento aquí hoy

Piquetes y pancartas
no me castigues con brutalidad
háblame, para que así veas
qué es lo que está pasando
sí, qué está pasando
dime, qué está pasando
yo te diré que está pasando
continua baby
continua baby

Esta canción fue compuesta durante la guerra de Vietnam. Marvin Gaye la consideró desde el principio una canción protesta, intentó que fuese una canción que promoviese el pensamiento y desmontase la violencia. Pero es también un canto del hijo al padre en un intento de ser escuchado, visto, atendido y amado.

Marvin Gaye, cuyo verdadero nombre  es Marvin P. Gay, tuvo una vida difícil, no porque no tuviese "dones", era muy talentoso, sino porque su vida empezó mal.
Su padre era  predicador de la  "House of God", una congregación conservadora cristiana, que exigía el cumplimiento de unos códigos de conducta estrictos y no celebraba ninguna festividad. Comenzó a cantar muy joven en  el coro de la congregación, donde aprendió de la música la alegría, pues en su casa reinaba la rigidez de un fundamentalismo moral y los ataques de ira de su padre. Durante aquellos años aprendió a tocar el piano y la batería y se vió obligado a abandonar  el atletismo, especialidad en la que sobresalía, por la intransigencia de su padre.

Su vida transcurrió con muchos altibajos, consiguió ser una figura respetada en el mundo de la música, pero nunca encontró estabilidad emocional. A finales de los años 70 coincidiendo con su ruptura matrimonial y consecutivos fracasos musicales su consumo de drogas se disparó, lo que hizo que en el año 1982 volviese a casa de sus padres. En este año consiguió su último gran éxito "Sexual healing".

El ambiente familiar era tan violento que en una de las peleas, el 1 de abril de 1984, su padre le mató de dos tiros a bocajarro.

Entendemos que la vida de Marvin Gaye estuvo marcada por el desamor, su padre le consideraba un demonio. Su guerra estaba en la casa de su infancia. Nunca se debió sentir amado por su padre.

Esta pregunta que Marvin Gaye continuamente repite en su canción "what's going on?" (¿qué está pasando?) es quizá lo el necesitó que alguien se preguntase cuando era un niño.  Lo que describe su biografía no pudo ser algo que pasase inadvertido.  Los niños de todos los tiempos, mas aún en épocas de crisis donde los adultos estamos sujetos a una fortísima tensión, necesitan de ojos y oídos que velen por su tranquilidad. Vivimos en comunidad por algo, y una de las razones es que los niños son de todos. Tenemos una responsabilidad  social para que los niños estén a salvo del maltrato, del tipo y grado que sea.

El otro día observando cómo jugaban los niños en un parque, vi a tres niñas pequeñas solas y con aspecto muy descuidado. Me dí cuenta que eran las mismas niñas que había visto hacía algunos meses y ya entonces me llamaron la atención por la sensación de desamparo que transmitían.

Una parte de mi quería pensar que quizás no fuese tan grave, que no tenía derecho a meterme, que seguro que todo lo que se me estaba pasando por la cabeza eran conjeturas mías... que seguro que estas niñas tenían una familia que se preocupaba por ellas, que su aspecto descuidado era ocasional y que ese aura de abandono no era real…

Es normal que nos sintamos abrumados por la angustia que provoca pensar que un niño pueda estar siendo maltratado a la vista de todos, porque maltratar no es sólo pegar, es no darle la atención básica para que pueda crecer como un niño.

Luego tuve que vencer el miedo a las represalias. Finalmente fui a  dar parte en los Servicios Sociales de la zona para que investigasen qué está pasando.

Este artículo es nuestro homenaje a Marvin Gaye, en el aniversario de su muerte.






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viernes, 12 de abril de 2013

La muerte de Jose Luis Sampedro y Sara Montiel

José Luis Sampedro y Sara Montiel han muerto esta semana, ambos eran mayores, pasaban de los 85 y aunque es ley de vida, no por esto duele menos.

Hay que hacer un duelo y muchas veces nos sentimos poco preparados para enfrentarnos a los duelos, porque creemos que  enfrentarlos bien es que no te duela. Como si el sufrimiento fuese algo que hay que evitar. Quizás este tipo de ideas surja cuando no hemos ido desarrollando la capacidad de contener y elaborar el dolor.

Desde el comienzo de nuestra vida hemos de adaptarnos a un sin fin de cambios que son incómodos y dolorosos. Desde niños hay que irlos aceptando, ¡hasta los cambios  físicos duelen!
Quizás la etapa de la vida donde se concentra el mayor número de cambios  es  la adolescencia. Los adolescentes tienen tres duelos que hacer:

El duelo por los padres ideales de la infancia y por separarse de ellos.
El duelo por el cuerpo, dejan atrás un cuerpo infantil
El duelo por ellos mismos, por lo que dejan de ser (ya no serán niños nunca más) y por lo que tienen que trabajar para crear una  “nueva”  identidad ¿en que adulto se van a convertir?
En la adolescencia hay que hacer muchos cambios,  son imprescindibles para seguir creciendo. Estos cambios afectan al adolescente y a  su entorno. En el caso de los padres han de repensar cual debe ser su lugar para  con el adolescente y esto es doloroso. El dolor es todo aquello que te pone en contacto con la fragilidad: el dolor de no poderlo controlar todo, el dolor de no poder ayudar, el dolor del no saber, el dolor de separarte del niño que tanto te necesitó y  que ahora quiere volar solo.
Todas estas experiencias son necesarias para que el adolescente se equipe de nuevas herramientas que serán imprescindibles para que se pueda manejar en el mundo adulto, donde ha de tener capacidad de análisis, capacidad de espera, de tolerancia a la frustración,... porque tiene que estar preparado para  enfrentarse a los imprevistos que da la vida.
Imagen propiedad de las autoras del blog
El duelo permite manejarse con solvencia en ese área que está fuera del control humano y que es implícito a toda experiencia vital. Si quieres vivir tienes que tolerar el dolor.  Es como el caso de los adolescentes a los que muchas veces se les exige un rendimiento escolar igual al de la etapa anterior, de latencia (6-10 años aprox) y como decía uno en consulta “ya no puedo estudiar tanto, tengo muchísimas mas cosas en la cabeza que antes”.
Crecemos durante toda la vida y para poder hacerlo hemos de revisar lo que necesitamos para ir cambiando. Es como si fuésemos una casa que a medida que vamos creciendo hay que ampliarla, reformarla, repararla, cuidarla… Estos cambios son los que configuran nuestros intereses  y necesidades psíquicas, físicas, sexuales, necesidades sociales, de pareja...curiosidad, creatividad....que cambian constantemente en le proceso de vivir. A veces deshacernos de la habitación de la infancia da mucha pena, como  a esos padres que pasados años desde que sus  hijos se independizaron, todavía conservan la habitación tal cual la dejaron.  Como si esperasen que volviese el adolescente que fue su hijo.
Aunque a veces se dice ante una muerte, “la vida no te prepara para esto”, es precisamente para lo que nos prepara, para poder sentirlo, para que duela sin morirnos de pena o volvernos locos.




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viernes, 5 de abril de 2013

¿Violencia de género?




En nuestro artículo del día 22 de enero de 2013 hablábamos de la necesidad de proteger a los niños del maltrato en los casos que se conocen como violencia de género o machista.  Denunciábamos la desprotección y falta de comprensión de las señales de maltrato que dan los niños y cómo muchas veces  los adultos encargados de protegerlos ni siquiera  reparan en ellos.

Hoy vamos a hablar de un aspecto que creemos decisivo  en la protección de los hijos de progenitores violentos.

Los niños que conviven  con padres con una relación conflictiva y violenta, estén juntos o no,  son víctimas de un maltrato psíquico a veces de una gravedad extrema. No estamos teniendo en cuenta que los niños, para poder construir su psiquismo, necesitan aprender a manejar las diferencias, resolverlas y encontrar salida para ellas. El aprendizaje dentro de la familia  consiste en observar las estrategias que los padres emplean para solventar las diferencias que surgen en la convivencia familiar. Cuando los padres fracasan por no tener las herramientas mentales necesarias irrumpe la violencia, activa y pasiva.

 Se está pasando por alto el hecho de que a los niños, además de sufrir un maltrato psicológico y a veces  también físico, se les está negando un derecho imprescindible para poder llegar a ser  adultos sanos. Convivir con esta  violencia  es lo que puede perpetuarlos como futuros maltratadores.

El problema que nosotras vemos es que si se conceptualiza la violencia que ocurre en las familias como violencia de género, estamos ignorando algo muy obvio: los niños forman parte de ese entorno violento, y al fijarnos sólo  en una parte, no   prestamos atención al origen de todos los maltratos, el que se gesta en la familia, y de este modo no se trabaja en  la prevención. Por esto pensamos que denominar este tipo de violencia como machista o de género es un gran error.

De esta manera se deja fuera a los niños, se reduce a un conflicto entre hombres y mujeres. Sólo reparamos en los niños cuando como hace unos días, aparece en el periódico la noticia: “El hombre hallado muerto junto a su hija en Campillos fue condenado por maltrato”. (ccaa.elpais.com 1.abril.2013)




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viernes, 29 de marzo de 2013

El lado bueno de las cosas

Es muy recomendable haber visto la película, "El lado bueno de las cosas", antes de leer este artículo.

Érase una vez un reino no tan lejano en el que las ranas se tenían que hacer príncipes y princesas y para ello no había ningún camino trazado. Muchas por no soportar lo que veían  al mirarse en el espejo, se disfrazaban de príncipes o princesas y vivían en el engaño toda su vida, sufriendo todo tipo de presiones y miedos por temor a que se supiese que eran ranas. Otras  ranas  no se desesperaban tanto y convivían con esa imagen y sin saber muy bien cómo hacer, iban trazando un camino que les condujese a algún destino. Estos últimos eran señalados por los disfrazados de príncipes, como si fuesen locos.

Las palabras clave para contar esta historia son: esfuerzo, enfado, policía, padre, madre, hermano, diferencias históricas, enfermedad mental y salud mental.
Con estas palabras intentaré hablar del “ otro lado”, esta vez psicoanalítico, con  las que podemos explicar de qué va esta película.  
El protagonista es un loco, ¿un loco?, bueno mas bien es alguien que es muy consciente de su enfado,  al que no  puede sujetar. Tanto es así que termina  cumpliendo condena en un psiquiátrico.

A diferencia de los personajes que van apareciendo, Pat, nuestro protagonista, se siente raro, puede que lo sea porque expresa libremente lo que piensa, no se ajusta a lo esperado por los demás y sobre todo actúa con sinceridad. Además se está esforzando por ver el lado bueno de las cosas pero  conociendo el lado malo y asumiéndolo, no lo hace desde la ignorancia, es muy consciente de lo que le enfada. Por eso corre para ponerse en forma, ha creado una disciplina que le haga ser fuerte, mejor persona, quiere recuperar amor, el amor, a su amor....
Pero no es fácil, suena la canción en su cabeza, la que le conecta con el enfado, y de nuevo todo el esfuerzo por ser bueno se viene abajo, vuelve a sentir rabia, dolor, impotencia...  explota..... Vuelta a empezar.

Así es como la mente va procesando el enfado y lo va transformando e integrando para que no dañe, a nadie. Son pasos que parecen de tortuga pero  son de gigante. Se está atreviendo a sentirse distinto y a experimentar emociones que lo enloquecen, pero no está loco.

¿De dónde viene el enfado?
Los renacuajos, como los niños, se dejan llevar por las transformaciones físicas que hará en ellos la biología, pero una vez que son ranas, cuando son adolescentes, han de trazar un plan, una estrategia que les conduzca a ser ellos mismos; especiales y únicos. Para lograrlo han de  salvar muchas dificultades dentro de ellos  y fuera. La historia infantil con sus enfados incluidos, hará sonar las mismas canciones que nos pueden atrapar y nos impiden crecer: “papá siempre quiso más a mi hermano”, “mamá no me defendió lo suficiente”, “nunca se sintió orgulloso de mí”, “mi hermano siempre me envidiaba”....
Pat utiliza su disciplina  para no caer en estas cancioncillas que activan  otras y estas a su vez otras, hasta que sientes ganas de matar al conductor de al lado porque “quiere ponerse por delante” “¿Quién se cree que es?” (¿mi hermano?)



Pero Pat tiene un plan, quiere dejar esto atrás y  crear un nuevo guión de manera que donde le hubiesen entrado ganas  de pegar, lo que haga sea abrazar, comprender, amar...Para ello tiene que apaciguar a sus personajes internos:  Todos los tenemos, forman parte de nuestro self y hemos de conciliarlos, conociéndolos y aprendiendo a vivir con ellos:

-El policía: es su carcelero, este que a la mínima le quiere meter de nuevo en el psiquiátrico, que no razona, que no lo perdona. Este personaje interno  le dispara la culpa, le hace sentir malo por estar enfadado, aunque sea con razón.

-Su amigo del psiquiátrico: Es lo diferente. Aparece siempre en mal momento, no encaja.  Ser diferentes nos asusta, pero si no aceptamos nuestras diferencias nos  enfermaremos. Caeremos en la locura.

-El psiquiatra: Es el camino por descubrir. Pat no  entiende que le diga “busca una estrategia”  ¿qué es eso?, se le hace confuso. Se deja llevar por una intuición y construye con esfuerzo algo nuevo. Empieza su plan. Poco a poco cobra sentido para él y para los demás. No fue fácil llegar a  la salud mental , el equilibrio psíquico.

-Padre y madre: son como  son. Ya no quiere pelear más con ellos.

Todos estos son algunos de los personajes que configuran el  mundo interno de Pat. De una manera casi absurda conviven en la pantalla el psiquiatra, el policía, los amigos, la mujer, los padres, el hermano, los amigos del hermano, el loco y su nuevo proyecto de vida representado por su nueva chica.

Para llegar a ser un adulto sano, el yo ha de poder  tolerar el caos que crean y tener la disciplina y capacidad de esfuerzo suficiente para poder orquestarlos y ponerlos en equiibrio, son puestos al servicio del sentido común del yo - Pat.  Según avanza la película toman un lugar secundario pero participativo, todos están presentes en las escenas vitales de Pat pero ahora es él  quien hace el guión.  Es un príncipe con su princesa.
Los adolescentes han de sufrir esta transformación sin camino, no les resulta fácil, han de dejar atrás muchas historias infantiles e ir al encuentro de lo desconocido. Ser príncipe o princesa no tiene manual.



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jueves, 21 de marzo de 2013

Django y lo que nos enseña la crisis


Ayer fui  a ver la última de Tarantino y antes de empezar la película pusieron los inevitables anuncios, pero esta vez, para mi sorpresa  uno me atrapó,  era de Cruz Roja y mostraba como un chico  cenaba en su casa mientras una mujer mojada y muerta de frío  lo miraba con aturdimiento y angustia. En otra escena aparecía una familia disfrutando de una agradable sobremesa mientras  eran pasivamente observados por una madre subsahariana y su bebé desnutrido.



De repente algo mágico ocurrió, las personas afortunadas de las historias, eran conscientes de que ahí mismo había alguien en apuros y sin pensarlo se levantaban a socorrerlas. La distancia invisible que los separaba al principio, había desaparecido.

Se subrayaba  algo que sabemos pero dejamos apartado  de nuestra conciencia:  la simultaneidad  con que los hechos se dan: mientras yo estoy en mi casa calentito con mis hijos cenando tranquilamente, en ese mismo momento están ocurriendo cosas que me son completamente ajenas. 

La escisión es un mecanismo mental inconsciente necesario para poder vivir, consiste en separar en nuestra mente escenas dolorosas, propias o ajenas, que de permanecer activas intensa y permanentemente  harían  insostenible la vida psíquica.
Pero puede ocurrir que si abusamos de este mecanismo sano para la vida, lo que hagamos sea debilitar nuestro yo y quedarnos sin los  recursos necesarios para darle la cara al dolor y poderlo gestionar de una manera sana, es decir, pudiéndolo ver, sentir, pensar y de este modo actuar con responsabilidad y empatía.

El problema de evitar el dolor constantemente, es que nos deja aislados, ciegos y sordos. Nos inmuniza frente al dolor ajeno,  pero también nos incapacita para atender las necesidades propias y las de los seres a los que queremos  de una manera ajustada a la realidad. Sin tomarle el pulso a la verdad, nos quedamos sin referentes que nos ayuden a saber hasta donde debemos pedir y hasta donde debemos dar. 

Así se observa en Django. El problema que trata tiene muchos elementos necesarios de análisis, pero se observa por ejemplo, cómo el personaje que interpreta Leonardo di Caprio ha quedado desbordado por este mecanismo de escisión. No es capaz de registrar cual es el límite entre el bien y el mal y por eso se convierte en un maltratador, no tiene límite para pedir, se cree con derecho a pedir la vida, pero tampoco es capaz de entender el dolor que pueda tener su hermana a la que da sin límite hasta convertirla en una muñeca de su propiedad.

Entender este mecanismo nos hará más flexibles a la hora de elegir darnos cuenta o no de determinadas cosas. Es una opción en principio difícil  pues  podemos salir mal parados, es verdad que el dolor duele, pero al contrario de lo que sospechamos en vez de debilitarnos, nos da la oportunidad de crecer y enriquecernos. Precisamente enfrentar el dolor y “cuidarlo” es lo que fortalece nuestro yo y nos hace madurar, es sin lugar a dudas la fuente  de energía psíquica mas potente.

La escisión puede que actúe cuando estamos dando por hecho que salga agua del grifo  para mi y no seamos conscientes que en ese mismo momento no lo haga para otros.  O cuando ignoramos qué significa,  que implicaciones tiene, que los lineales de los supermercados estén llenos de carne, verduras, pescado....

¿De dónde viene todo eso, que efectos tiene mi estilo de vida en los animales, en la tierra, en los otros seres humanos? ¿La escisión tendrá que ver  con la crisis?

Las crisis pueden dejarnos, por miedo e ignorancia, permanentemente dando palos de ciego para no hacernos cargo de nuestra responsabilidad o por el contrario si elegimos ver, tendremos la oportunidad de reciclarnos y mejorar. 



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jueves, 14 de marzo de 2013

Tasa por prestación del servicio de gestión de residuos urbanos o la ley de la oferta y la demanda

Sobre la ley de la oferta y la demanda la teoría dice: "hablando dentro de un mercado de competencia perfecta, el precio de un bien se situará en un "punto de equilibrio" donde la demanda sea igual a la oferta".  (portal de economía e-conomics)

La semana pasada recibí notificación del pago de la tasa por prestación del servicio de gestión de residuos urbanos (la tasa de basuras de toda la vida). Esta tasa fue desglosada del IBI y constituida como un nuevo impuesto en la Comunidad de Madrid. A mi me parece  una manera de recaudar más que un impuesto necesario para la comunidad, además me sentí estafada porque tenía que pagar algo que ya estaba pagando en el IBI.  Esta sensación la he tenido más veces y creo que no soy la única que se siente así en otras muchas cuestiones. Intenté reflexionar sobre el mecanismo psicológico que podía estar debajo.

Según vamos madurando psíquicamente, adquirimos mayor perspectiva de las cosas pero al principio en nuestra mente sólo existe uno mismo, el otro casi no tiene presencia, lo que importa es lo que quiero yo regido además por un apetito voraz: “mío”, “lo quiero todo”, “¡lo quiero ya!”

Pero si las cosas  se van dando bien, esta mentalidad infantil da paso a otra en la que este funcionamiento “corto de vista” y voraz se integrará con otros de mayor capacidad de contención del deseo, donde se quiere y se cuida al otro.

Cuando la mente va madurando importa lo que les ocurra a los otros, hay empatía y una preocupación genuina por las consecuencias que nuestra voracidad pueda tener en terceros. Por eso diría que en la mente madura de hombres y mujeres se ha incorporado la ley del padre, que pone normas de manera honesta para que los bienes sean disfrutados y cuidados por todos. Desde este estado mental mas desarrollado importa el ser humano, el mundo y su futuro.

Si volvemos a la mente menos evolucionada, que puede estar en niños y adultos, la ley del padre todavía no rige la mente y por tanto en su lugar hay otra ley sustituta: la ley del mas fuerte. Así el mundo y los otros  se contemplan como al servicio de uno mismo, disponibles para servir al deseo voraz. Desde aquí la ley de la oferta y la demanda es entendida como una oportunidad para aprovecharse de la necesidad que tienen los demás: “ahora están en mis manos” (por supuesto los adultos con este funcionamiento no lo dirán así).


Cuando la mente puede alcanzar un desarrollo mayor, la interpretación es muy distinta porque se contempla la necesidad del otro como una oportunidad de cuidar y servir a la comunidad. La semana pasada, el día 7 de marzo, en “El Pais”  entrevistaban al economista Christian Felber (autor de Economía del bien común, EBC Deusto, 2012) y decía:

“Ni el capital ni el beneficio empresarial son objetivos, sino medios”. Y añadiría que cualquier tipo de valor ético debería tener ventaja fiscal frente a un negocio gestionado con esa máxima omnipresente en los ochenta que verbalizó el personaje interpretado por Michael Douglas (Wall Street, 1987): “La avaricia es buena”. Felber simplemente piensa: “Las leyes deben invitarnos a comportarnos de forma social, responsable, empática, ecológica y solidaria”.


En el lado oscuro
Según se entienda la ley de la oferta y la demanda, estaremos creando un entorno de confianza y cooperación mutua  o todo lo contrario, un entorno de desconfianza si  lo que prima es aprovecharse y no cuidar.  En este caso es muy probable que la sensación que tengamos es de haber sido estafados, porque sin ley del padre no hay justicia, hay triquiñuelas y cuando uno  siente que ha sido estafado  se lo intenta cobrar de alguna manera… y así vuelta a empezar. ¡Sálvese quien pueda!



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