Mostrando entradas con la etiqueta infancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta infancia. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de julio de 2013

Los canteranos del Barça

"El FC Barcelona  obliga a sus canteranos a aprender catalán por contrato desde los 10 años e impregnarse de los valores de la sociedad catalana" (ECD 4 de julio de 2013)

Este tipo de noticias está cargada con dinamita y lo decimos porque provocan tal polémica que quizás impidan pensar en lo importante de la noticia, que en este caso son los niños.  Leyendo los comentarios que ha suscitado la noticia (los podeis ver en el link), de niños nadie habla.  Ha generado un debate de unos contra otros, catalanistas vs. anticatalanistas.



Es muy curioso con que facilidad los adultos nos podemos convertir en niños que lo que quieren es tener la razón y terminamos diciendo eso de "...y tu más".  Para poder vencer la rabia infantil que puede suscitar cualquier tema, se requiere de una capacidad para tolerar la frustración y la espera. Cuando nuestros funcionamientos adultos salen a nuestro rescate, podemos transitar por estas primeras fases turbulentas y finalmente podremos pensar.  En este caso el debate no ha pasado de la pelea, nosotras nos preguntamos ¿que pasa con los niños?

Los adultos estamos obligados a proveer de recursos y herramientas en el proceso educativo, que finalmente permitan que los niños sean ellos mismos y tengan su propio criterio.  Cada familia intenta educar a sus hijos para darles las mejores posibilidades, pero cada una lo hace con un estilo y valores propios y esto hace que en un grupo los niños sean muy parecidos por edad, por intereses, por gustos, por necesidades, pero a la vez muy distintos.  Esto enriquece y da mayor perspectiva, las cosas no son solo como las hacemos en mi casa.  

A los 10 años los niños necesitan psicológicamente ampliar su horizonte, están muy cerca de la preadolescencia,  momento crucial en la vida porque  se pasa de un funcionamiento más obsesivo (rígido, obediente, repetitivo...) necesario en la primera infancia, a un funcionamiento donde el niño empieza a tener mayor capacidad de comprensión y amplitud de miras.  Si en este momento no se permite que la mente del niño contemple que hay diferencias, que no todos son iguales a ellos, ni piensan lo mismo y que cada uno de ellos tiene su sistema de valores, estaremos poniendo muchas trabas para que puedan superar esta fase evolutiva.

Por eso nos sorprende que el Barça apele a una necesidad cultural, para en lugar de abrir las posibilidades de conocimiento y comprensión de la vida,  imponer algo que implica perder la identidad individual en aras de una "identidad colectiva", sin tener en cuenta que los niños necesitan pasar por la diversidad: que unos hablen castellano, otros catalán, que unos celebren las victorias con sardanas y otros como quieran, pero sobre todo que lo hagan de una manera natural que les salga de dentro. 

Si no ayudamos a los niños a salir de lo obsesivo, de que todo tiene que ser igual para estar bien, no les estaremos ayudando a crecer e impediremos que puedan multiplicar sus recursos internos, porque desde este funcionamiento igualitario serán adultos muy obedientes, poco pensantes y previsibles,....  poco creativos y maduros.



Prohibida la reproducción total o parcial sin la autorización de las autoras

jueves, 23 de mayo de 2013

Jesús Carballo, seleccionador nacional de gimnasia rítmica denunciado por abusos sexuales a menores


De nuevo el abuso sexual a niños, esta vez dentro del Equipo Nacional de Gimnasia Rítmica. El País en su artículo "La policía cree totalmente veraz que Carballo abusó de gimnastas menores", explica  cómo ocurrieron los hechos y también  que ahora estos, han prescrito. Nosotras vamos a intentar argumentar la dificultad psicológica que imposibilita que dichos delitos sean denunciados por sus víctimas.

Él me decía que era mi padre y lo cierto es que yo pasaba más horas con él que con mi familia. Tenía sentimientos encontrados: le admiraba, le quería, pero a la vez tenía terror y me sentía obligada a soportar cosas, recuerda ahora esta mujer, una de las mejores gimnastas españolas a finales de los años setenta. Me volvía loca intentando averiguar qué había hecho mal porque unas veces me trataba bien, otras mal y otras me ignoraba sin motivo aparente...

Empezamos a vivir con miedo, relata una de ellas. El ambiente entre nosotras era raro. Algunas estaban absorbidas emocionalmente por Carballo, competían por sentarse con él en el coche, por estar siempre con él. Tiene el don de la manipulación. Todas teníamos una confianza total en él. Era un ambiente de amor desmedido y al mismo tiempo de miedo real, añade otra...

Las gimnastas abusadas en el caso Jesús Carballo,  decidieron denunciar tras reencontrarse hace unos meses:

A raíz de ese reencuentro nos dimos cuenta de que no éramos las únicas víctimas y que habíamos sido gimnastas de varias generaciones las que sufrimos sus abusos. Nos entró el pánico. Pensamos que igual esto seguía ocurriendo y decidimos pedir ayuda al CSD, recuerda la denunciante. Solo dimos este paso cuando nos sentimos unidas, fuertes y psicológicamente preparadas. Solo queremos sanar y que Fillo sepa que sus actos nos hicieron mucho daño cuando solo éramos niñas.

El pederasta abusa de los niños porque ha decidido que no le importa hacer daño y además porque sabe que es muy difícil que un niño  se rebele contra un adulto al que respeta, al que siente como una autoridad. Primero el adulto perverso crea una relación sana para que el niño confíe en él, para luego ir introduciendo aspectos perversos que acaban en el abuso reiterado. Esta conducta hace que el niño  quede  confundido y sintiéndose muy culpable. 

Las víctimas de abuso sexual infantil quedan apartadas del resto de niños y niñas, en una situación de exclusividad muy ambivalente, por un lado se sienten los y las elegidas, lo que les hace sentirse amados, pero por otro lado sienten pagar un precio muy caro renunciando a su propia identidad. Las víctimas quedan ligadas al pederasta dentro de  una relación de sometimiento a la voluntad del adulto y en un clima de clandestinidad y obediencia,  es por esto que no denuncian y tienen que pasar años para hacerlo, aunque lo más probable es que no denuncien nunca.


Los abusos sexuales a menores prescriben en España cuando han transcurrido 20 años desde que la víctima alcanza la mayoría de edad. La policía no ha encontrado “indicios suficientes” de que el entrenador haya abusado de otras gimnastas en épocas posteriores, aunque no lo descarta. Si aparecieran nuevas denuncias o indicios de casos posteriores podría reabrirse la investigación

Creemos que estos delitos no deberían prescribir porque se necesita tiempo para denunciar. Si los adultos al cargo no fueron conscientes del abuso, tendrá que ser el propio niño abusado el que lo denuncie al hacerse adulto, siempre que tenga la fortaleza de reabrir una herida que probablemente haya intentado tapar con todas sus fuerzas.



Reservados todos los derechos.  Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización de las autoras.

jueves, 16 de mayo de 2013

Ariel Castro: el monstruo de Cleveland




Esta semana nos hemos enterado de la terrible noticia; la aparición de tres chicas que han estado secuestradas durante más de10 años en una casa de Cleveland (EEUU), no es la primera vez que una noticia como esta nos deja a todos en estado de estupor y tampoco será, desgraciadamente, la última.

¿Que le puede haber pasado a Ariel Castro para hacer esto?

Según las últimas informaciones se ha encontrado una carta escrita por él hace unos años donde revelaba que había sido víctima de abusos en su familia y violado de niño por su tío.  ¿Es esto suficiente para que de adulto te conviertas en maltratador, violador, secuestrador....en definitiva en un monstruo?  Creemos que no.  Hace falta que ocurran más cosas, pero sin lugar a dudas el maltrato hace que algo se rompa en la mente de un niño.

Las circunstancias que rodean el maltrato son las que atenúan o disparan el daño, marcan la diferencia sobre el daño psíquico hecho al niño, porque  daño siempre va a haber.

Pensamos que puede haber tres posibilidades de reparación del daño, por parte del adulto que no está maltratando activamente al niño.

La primera es la negación: el adulto parece no enterarse de nada y con esta actitud lo que  hace es agravar las consecuencias del maltrato, porque no solo no está reparando  sino que además desampara.

Por ejemplo en el caso Fritzl, cuando en 2008 se descubrió como en Austria un padre había tenido secuestrada a su propia hija durante 24 años en el zulo de la casa familiar,  la madre negó saber lo que estaba ocurriendo, cuando  esta hija "desaparecida"  vivía en el piso de abajo, encadenada, drogada y separada del resto de su familia por una puerta blindada.  En este caso la persona más cercana que podría haber rescatado y reconocido el daño era la madre. La relación  entre un niño y un adulto es siempre asimétrica, el niño confía en el adulto por tener una relación de dependencia con él y si  este le maltrata y nadie lo denuncia, el niño entrará en un estado confusional estructurante de su psiquismo, invirtiéndose el sentido bueno-malo, porque los que tienen que cuidar maltratan, y si nadie se entera ni le defiende, el niño acabará pensando que recibe lo que se merece.

La segunda posibilidad es el acompañamiento:  la persona que observa el maltrato no tiene la suficiente fortaleza yoica para rescatar al niño maltratado.  Cuando una mujer, por ejemplo, está siendo maltratada y quiere a sus hijos, puede que no les defienda delante del padre por su debilidad yoica es decir, por su impotencia psicológica, pero hay un reconocimiento del maltrato, de que el maltrato está mal y que no se debe hacer.  Esto lo que potencia en el niño es rabia en lugar de confusión, que es un nivel menos dañino al permitir una mínima diferenciación entre bien y mal.

La tercera posibilidad, a nuestro modo de ver es el rescate:  el adulto no maltratador no se resigna y pelea hasta poner a salvo al niño.  No sabemos si es el caso de Amanda Berry, pero podríamos suponer que luchó para salvar sobre todo a su hija,  dicen que en la única posibilidad que encontró de escapar dio la voz de alarma y consiguió escapar, sacando a su hija de la mano con ella.

Quizás sea mucho suponer, pero es posible que la diferencia entre las tres chicas estuviese en su fortaleza y determinación para no aceptar el maltrato. Sabemos que en el caso de una de ellas Michelle Knight, hubo maltrato familiar, casualmente es a la que el secuestrador maltrató más ferozmente, ¿casualidad? Puede que fuese la más confusa y la que inconscientemente se creyese merecedora de ese trato.

Si los niños no quedan a salvo de la locura de los mayores,  si han sido dañados y no se les reconoce este daño, no hay garantías de que la historia no se repita,  bien desde el papel de verdugo o  de víctima.





Reservados todos los derechos de este artículo a las autoras del blog




jueves, 9 de mayo de 2013

El actor británico Mark Lester asegura ser el padre de los hijos de Michael Jackson





Vaya lío!! Los avances tecnológicos pueden ser de gran ayuda pero sin lugar a dudas complican mucho las relaciones humanas.  Parece que lo difícil ahora es determinar quien es el padre y quien la madre.  Podríamos empezar por plantearnos dos preguntas: ¿Eres padre por el hecho de haber donado esperma? ¿Eres madre por el hecho de haber gestado un bebé?

Desde un punto de vista psicoanalítico tendremos que plantearnos que tanto el esperma como el óvulo dotan genéticamente al niño y que esto implica una historia, una raza, un sexo...

Pero pensamos que otra cosa muy diferente es la gestación de un bebé, donde se trasciende de lo puramente biológico y se pasa a establecer un vínculo emocional. Durante los nueve meses de embarazo el bebé crea un vínculo físico y emocional con la madre, independientemente de lo que los adultos hayan acordado.  Para el bebé este vínculo es tan importante que depende de él para su supervivencia, la madre no solo alimenta y da un espacio donde el bebé se desarrolla,  durante la  vida intrauterina  empieza a formarse el aparato mental del ser humano.

El niño en la tripa da respuestas emocionales a los estímulos que proceden de fuera de la madre y del interior de la madre ya sea desde su cuerpo o desde su mente.  El bebé comienza a desarrollar un repertorio de respuestas en relación con esos estímulos, por ejemplo ante un estado de ansiedad de la madre los latidos cardiacos del bebé se aceleran. A la madre le sucede lo mismo: "el bebé se mueve, debe estar inquieto o escucha una voz conocida..." dotamos de un significado emocional a lo que sentimos que hace el bebé.  En definitiva así es como se empieza a construir un aparato mental, aquí es donde comienza la historia de cada individuo.



Partiendo de este razonamiento deberíamos tener en cuenta que a un bebé nacido de un "vientre de alquiler" se le está separando de su madre y como tal habría que reconocerlo. Sabemos que  en el caso de las adopciones  el bebé, aun siendo separado nada más nacer, para desarrollarse de una manera sana, tendrá que elaborar un duelo por la separación y la pérdida de esa madre. 

Quizás por esto se utiliza el  término "vientre de alquiler" en lugar de "madre de alquiler", es como si  no  quisiéramos reconocer que no solo es un vientre, es una madre.  Si en lugar de ver el todo (la madre) vemos una parte (el vientre) estaremos eliminando de un plumazo enfrentarnos a  las consecuencias que implican determinados avances tecnológicos.  Si lo vemos como un vientre de alquiler podríamos pensar que el coste es solo económico, sin embargo si lo vemos como un todo, es decir una madre de alquiler, podremos tomar conciencia de que además tiene un coste emocional para el bebé y los nuevos padres. De este modo estaremos más preparados para atender a las necesidades emocionales que surjan  de este proceso.  

Siguiendo el razonamiento de la importancia del vínculo, podríamos pensar que Mark Lester a lo mejor  no está pidiendo el reconocimiento de su esperma sino el de su vínculo, porque esto era lo que tenía con los hijos de Michael Jackson. 





Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin el consentimiento de las autoras

jueves, 18 de abril de 2013

What's going on? Marvin Gaye



What's going on. Marvin Gaye. 1971
(Letra de la canción)

Madre, madre
hay muchas como tú llorando
hermano, hermano, hermano
hay muchísimos de vosotros muriendo,
sabes que tenemos que encontrar la forma
de traer algo de amor aquí hoy, sí.
Marvin Gaye

Padre, padre
no necesitamos aumentar la tensión
Verás, la guerra no es la respuesta
para que el amor pueda conquistar al odio
sabes que debemos encontrar la forma
de traer algo de amor aquí hoy

Piquetes y pancartas
no me castigues con brutalidad
háblame, para que así veas
oh, qué es lo que está pasando
qué está pasando
sí, que está pasando
qué está pasando
mientras tanto
continua, baby
continua
continua

Padre, padre, todos piensan que estamos equivocados
oh, pero quienes son ellos para juzgarnos
simplemente porque nuestro pelo es largo
oh, tu sabes que debemos encontrar la forma
de traer algo de entendimiento aquí hoy

Piquetes y pancartas
no me castigues con brutalidad
háblame, para que así veas
qué es lo que está pasando
sí, qué está pasando
dime, qué está pasando
yo te diré que está pasando
continua baby
continua baby

Esta canción fue compuesta durante la guerra de Vietnam. Marvin Gaye la consideró desde el principio una canción protesta, intentó que fuese una canción que promoviese el pensamiento y desmontase la violencia. Pero es también un canto del hijo al padre en un intento de ser escuchado, visto, atendido y amado.

Marvin Gaye, cuyo verdadero nombre  es Marvin P. Gay, tuvo una vida difícil, no porque no tuviese "dones", era muy talentoso, sino porque su vida empezó mal.
Su padre era  predicador de la  "House of God", una congregación conservadora cristiana, que exigía el cumplimiento de unos códigos de conducta estrictos y no celebraba ninguna festividad. Comenzó a cantar muy joven en  el coro de la congregación, donde aprendió de la música la alegría, pues en su casa reinaba la rigidez de un fundamentalismo moral y los ataques de ira de su padre. Durante aquellos años aprendió a tocar el piano y la batería y se vió obligado a abandonar  el atletismo, especialidad en la que sobresalía, por la intransigencia de su padre.

Su vida transcurrió con muchos altibajos, consiguió ser una figura respetada en el mundo de la música, pero nunca encontró estabilidad emocional. A finales de los años 70 coincidiendo con su ruptura matrimonial y consecutivos fracasos musicales su consumo de drogas se disparó, lo que hizo que en el año 1982 volviese a casa de sus padres. En este año consiguió su último gran éxito "Sexual healing".

El ambiente familiar era tan violento que en una de las peleas, el 1 de abril de 1984, su padre le mató de dos tiros a bocajarro.

Entendemos que la vida de Marvin Gaye estuvo marcada por el desamor, su padre le consideraba un demonio. Su guerra estaba en la casa de su infancia. Nunca se debió sentir amado por su padre.

Esta pregunta que Marvin Gaye continuamente repite en su canción "what's going on?" (¿qué está pasando?) es quizá lo el necesitó que alguien se preguntase cuando era un niño.  Lo que describe su biografía no pudo ser algo que pasase inadvertido.  Los niños de todos los tiempos, mas aún en épocas de crisis donde los adultos estamos sujetos a una fortísima tensión, necesitan de ojos y oídos que velen por su tranquilidad. Vivimos en comunidad por algo, y una de las razones es que los niños son de todos. Tenemos una responsabilidad  social para que los niños estén a salvo del maltrato, del tipo y grado que sea.

El otro día observando cómo jugaban los niños en un parque, vi a tres niñas pequeñas solas y con aspecto muy descuidado. Me dí cuenta que eran las mismas niñas que había visto hacía algunos meses y ya entonces me llamaron la atención por la sensación de desamparo que transmitían.

Una parte de mi quería pensar que quizás no fuese tan grave, que no tenía derecho a meterme, que seguro que todo lo que se me estaba pasando por la cabeza eran conjeturas mías... que seguro que estas niñas tenían una familia que se preocupaba por ellas, que su aspecto descuidado era ocasional y que ese aura de abandono no era real…

Es normal que nos sintamos abrumados por la angustia que provoca pensar que un niño pueda estar siendo maltratado a la vista de todos, porque maltratar no es sólo pegar, es no darle la atención básica para que pueda crecer como un niño.

Luego tuve que vencer el miedo a las represalias. Finalmente fui a  dar parte en los Servicios Sociales de la zona para que investigasen qué está pasando.

Este artículo es nuestro homenaje a Marvin Gaye, en el aniversario de su muerte.






Reservados todos los derechos. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización de las autoras.




viernes, 5 de abril de 2013

¿Violencia de género?




En nuestro artículo del día 22 de enero de 2013 hablábamos de la necesidad de proteger a los niños del maltrato en los casos que se conocen como violencia de género o machista.  Denunciábamos la desprotección y falta de comprensión de las señales de maltrato que dan los niños y cómo muchas veces  los adultos encargados de protegerlos ni siquiera  reparan en ellos.

Hoy vamos a hablar de un aspecto que creemos decisivo  en la protección de los hijos de progenitores violentos.

Los niños que conviven  con padres con una relación conflictiva y violenta, estén juntos o no,  son víctimas de un maltrato psíquico a veces de una gravedad extrema. No estamos teniendo en cuenta que los niños, para poder construir su psiquismo, necesitan aprender a manejar las diferencias, resolverlas y encontrar salida para ellas. El aprendizaje dentro de la familia  consiste en observar las estrategias que los padres emplean para solventar las diferencias que surgen en la convivencia familiar. Cuando los padres fracasan por no tener las herramientas mentales necesarias irrumpe la violencia, activa y pasiva.

 Se está pasando por alto el hecho de que a los niños, además de sufrir un maltrato psicológico y a veces  también físico, se les está negando un derecho imprescindible para poder llegar a ser  adultos sanos. Convivir con esta  violencia  es lo que puede perpetuarlos como futuros maltratadores.

El problema que nosotras vemos es que si se conceptualiza la violencia que ocurre en las familias como violencia de género, estamos ignorando algo muy obvio: los niños forman parte de ese entorno violento, y al fijarnos sólo  en una parte, no   prestamos atención al origen de todos los maltratos, el que se gesta en la familia, y de este modo no se trabaja en  la prevención. Por esto pensamos que denominar este tipo de violencia como machista o de género es un gran error.

De esta manera se deja fuera a los niños, se reduce a un conflicto entre hombres y mujeres. Sólo reparamos en los niños cuando como hace unos días, aparece en el periódico la noticia: “El hombre hallado muerto junto a su hija en Campillos fue condenado por maltrato”. (ccaa.elpais.com 1.abril.2013)




Reservados todos los derechos. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización de las autoras.


lunes, 25 de febrero de 2013

¿Qué esconde el déficit de atención infantil con o sin hiperactividad (TDAH)?



En nuestro entorno profesional hay una gran preocupación por la cantidad de diagnósticos de déficit de atención con o sin hiperactividad que se están dando y  porque además estos diagnósticos, no se ajustan a la particularidad de cada niño y atienden  parcialmente a lo que les está pasando  y  necesitan.
De hecho, el otro día firmamos un escrito dirigido a RTVE en el que protestábamos por las afirmaciones realizadas en el documental “La energía de los inquietos”  emitido en Informe Semanal, el pasado 13 de enero de 2013. Este documental es uno de los muchos que informan  del TDA con o sin hiperactividad  desde una perspectiva biologicista.
El enfoque biologicista es el que entiende que las causas de un trastorno son biológicas, en el caso de TDAH, toma la conducta hiperactiva del niño como un problema de origen genético, sin tener en cuenta que los niños, independientemente de su genética, cuando se sienten mal lo expresan a través de su cuerpo. 

¿Por qué nos preocupan este tipo de diagnósticos?
Porque son “muy socorridos”, engloban una gran lista de síntomas en los que podemos ajustar a un buen número de niños. De este modo pasamos de la incertidumbre del no saber a la seguridad del diagnóstico. Pero lamentablemente ya no es un diagnóstico personalizado, es una etiqueta.

Muro de piedra
¿Si no son fiables por qué se hacen?
Son varias las causas. Por un lado utilizando el poder que nuestra época otorga a la Ciencia Médica, el diagnóstico proporciona una calma emocional impagable. Como dijo una de las madres del documental: estaba esperando “aunque suene duro decirlo” que su hijo tuviese una enfermedad. De este modo acaba la incertidumbre, pero también impide comprender mejor lo que pasa al niño para solucionar de verdad su problema.
Por otro lado también los profesionales se ven sometidos a este tipo de presión. Llegan a la consulta niños con distintos síntomas cognitivo-conductuales, todos ellos en distintos porcentajes e intensidades acompañados de padres con la urgencia de calmar su ansiedad.

¿Qué consecuencias puede tener un mal diagnóstico?
Tener un diagnóstico de TDAH y el tratamiento de los síntomas contiene mucho  la angustia familiar. Indudablemente tiene sus beneficios,  pero al   trabajar los síntomas y no  las causas, a medio plazo  la angustia no trabajada dará forma a otros problemas: Los niños crecen y ante nuevos retos evolutivos seguirán arrastrando sus dificultades no resueltas,  aparecerán otros síntomas producto de los primeros. El tiempo pasa, el niño avisó de que algo en su desarrollo psíquico no iba bien,  se va perdiendo la oportunidad de estructurar sanamente el psiquismo.

¿Qué papel tiene en todo esto la medicación?
En el caso de los niños con un diagnóstico acertado de TDAH la medicación puede ser necesaria. Pero estamos hablando de un descomunal porcentaje de niños diagnosticados de TDAH que no lo son. En estos casos la medicación es un recurso inútil para el niño aunque calme la ansiedad de sus padres y libere la presión sobre el profesional.

Pero es que además resulta contraindicado. El niño está en constante evolución, pasando por una serie de etapas evolutivas que de forma natural conllevan dificultades. Muchos de estos obstáculos  son intrínsecos al propio desarrollo, a los desajustes  de la relación padres/hijos,.. etc. Los niños con su comportamiento desorganizado nos están llamando la atención sobre algo que tenemos que intentar comprender.  Si los adultos nos “hiperactivamos” y queremos resolverlo ¡ya!, si sólo nos fijamos en la conducta disruptiva del niño y la “resolvemos” con una pastilla el conflicto  no desaparecerá, se tapará, perderemos la oportunidad de ayudarlo. 

Desde otras especialidades contamos con puntos de vista que nos ayudan a tomar perspectiva. Os invitamos a que leáis la entrevista realizada al antropólogo Eduardo Menéndez.



 Reservados todos los derechos. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización de las autoras.

jueves, 14 de febrero de 2013

Niños pistoleros


El New York Times del 7 de febrero en su artículo “Niños pistoleros”, explica cómo  existe un interés cultural en el uso de las armas, defendido por la Asociación Nacional del Rifle y la Fundación Nacional del Deporte de Tiro, con sede central en Newtown, (sólo a unos kilómetros de la Escuela Primaria  donde Adam Lanza, usó el Bushmaster AR-15 de su madre para matar a veinte niños y a seis adultos en diciembre) y que éstas  financian sus proyectos con dinero procedente del sector armamentístico.
Dichos proyectos están diseñados  para animar al uso de armas en un rango poblacional cada vez más joven.

Un estudio encargado el año pasado por el sector de los deportes de tiro indicaba que “se debe animar a los niños de edades comprendidas entre los 8 y 17 años a convertirse en embajadores entre sus semejantes para iniciar lentamente a otros jóvenes en el uso de lar armas”.

Armas de fuego
La preocupación que pueda haber por las matanzas llevadas a cabo por menores y jóvenes, parece  que no impide que se sigan creando  programas de animación infantil  al uso de  armas financiados por las empresas armamentísticas.

Quizás dichas empresas estén aprovechando  la dificultad que supone para una nación tener juicio critico sobre los aspectos que fundamentan su identidad, en el caso de los EEUU,  parte de identidad está asociada a la libertad del uso de las armas.
Porque la cultura en la que crecemos  construye nuestra identidad,  hace muy difícil una visión que analice con objetividad las costumbres o tradiciones intrínsecas a ella. Así   las empresas pueden tomar esos rasgos  culturales y alinearlos con sus propios intereses para convencer  al consumidor, al que le será difícil  desenmascarar los argumentos  así asociados y acepte,  poco a poco casi todo lo que las empresas quieran venderles. Está claro que para éstas es muy beneficioso que los niños tengan interés por las armas y que sus padres, si las campañas publicitarias son hábiles, lo defiendan como un valor importante a trasmitir a sus hijos. 

El debate sobre la conveniencia o no de que los niños disparen con armas, queda interrumpido. Si se defiende con argumentos  lo inadecuado de que los niños y armas vayan juntos, automáticamente parecerían atacados  los valores asociados a las armas  a través de la cultura  tales como: libertad, autenticidad, americano, verdadero, honesto,...

El debate debería poderse abrir en torno a lo que pueda ser favorable para el desarrollo del niño y aquello que no lo sea. Se tendría que poder hablar de cómo es la relación del niño, dependiendo de su edad, con  la muerte, la violencia, el poder,  qué significado tienen para él,  cómo debe ser su relación con ellos y de qué manera  deben acercarse para no vulnerar  su desarrollo psíquico.
Lo cierto es que cada vez somos menos permisivos con los cuentos de  hadas; los adultos queremos cambiar sus finales, ya no nos parece bien que el lobo sea malo, sin darnos cuenta que es en el mundo de la fantasía donde los niños deben lidiar con la muerte, el dolor, la enfermedad, el abandono  y todas aquellas cosas que les asustan.  Sin embargo cada vez les enfrentamos a edades mas tempranas a la “cruda realidad”.

Es muy probable que nos equivoquemos, pero de cualquier modo el niño siempre se adaptará a lo que el adulto haga con él y  probablemente lo valorará como bueno.

Quizás nosotros con la perspectiva que nos da una cultura distinta podamos  ver con mas claridad  lo que los americanos hasta el momento son incapaces. Quedan a merced de mercados oportunistas que apelan a la identidad cultural para defender cosas que el conocimiento  sobre educación, psicología e infancia, harían imposible. Quizás con esta experiencia nosotros podamos tomar perspectiva para descubrir nuestros equivalentes. 


Reservados todos los derechos. Prohibida su  reproducción total o parcial sin autorización de la autora 

martes, 22 de enero de 2013

"Un padre propina una paliza a su hija de dos años en Castellón"


Otra vez una niña ha sido ingresada en el hospital por una paliza de su padre, ha ocurrido hace tres días en Castellón. ¡Que triste! Que indefensos están los niños,  parece que cuesta mucho tomar medidas hasta que sucede algo grave.

Hay un gran entramado alrededor de la  prevención de la violencia de género ¡denúncialo, no te quedes callada! Dicen los medios de comunicación a todas horas. Pero ¿qué pasa con los niños? ¿cómo denuncian? Hay una tendencia a pensar que un adulto violento con otro adulto no tiene porque serlo con los niños ¿Por qué? El adulto que tiene un funcionamiento violento con su pareja, por ejemplo, no es violento porque esta pareja “se lo merezca” sino porque no sabe controlar sus impulsos agresivos, porque en lugar del pensamiento, en su cabeza prima la acción y no se puede controlar, entonces ¿qué va a impedir que pegue a sus hijos? Nada, la diferencia es que estos no denuncian.  Pretender que un niño denuncie malos tratos para empezar a protegerlo es tan ilógico,  ¡si muchos de ellos casi no saben hablar!


 Un niño que ha crecido en un entorno de malos tratos, lo que le pasa es que no aprende a diferenciar, lo que está bien de lo que está mal y esto es algo que va a marcar toda su vida, aprenderá a relacionarse de manera violenta, no será capaz de desarrollar todas sus capacidades, porque gran parte de su energía la tendrá que destinar a sobrevivir.

Niños jugando
¿Qué podemos hacer? Los adultos somos responsables de los niños “los niños son de todos” y eso es algo de lo que nos queremos desentender.  La escuela infantil, el colegio, los médicos, los profesionales que trabajamos con niños…todos somos responsables y tenemos que estar alerta de las señales, porque eso si que hacen los niños ¡dar señales! Niños tristes, retraídos, hiperactivos, desaliñados, que se relacionan mal, con lesiones frecuentes…a ellos hay que prestarles una especial atención.  Necesitan ser mirados de una manera diferente para que alguien detecte su sufrimiento.

El otro día una madre que conozco me contaba que su abogada (su ex-marido tiene una orden de alejamiento de ella) decía que era una tontería eso que pensábamos los psicólogos de que a través del juego y del dibujo de un niño podemos averiguar si está siendo maltratado.  ¿De que otra manera lo va a comunicar el niño? Su lenguaje no es el de los adultos y aquí esta nuestro error, su lenguaje es el de los niños y así es como comunican ellos su mundo interno, lo que les pasa, esta es su manera de denunciar. Depende de nosotros que lo queramos escuchar.



Reservados todos los derechos. Prohibida su  reproducción total o parcial sin autorización de la autora 

jueves, 17 de enero de 2013

La diosa que llevo dentro

En el libro “Cincuenta sombras de Grey” Anastasia Steel habla de “la diosa que llevo dentro”. Lo hace siempre en relación a situaciones de mucha excitación, no solo sexual, que la hacen sentirse especial.

Para aquellos que no sepan de qué va el libro diré que se trata de la relación entre un joven y guapo multimillonario y una recién licenciada universitaria. Ella siente ambivalencia hacia Grey, pues él ejerce de todo el poder y capacidad de control del que dispone como multimillonario para hacer de la relación con Anastasia algo “único”.

Para ella esto es despreciable...., pero también excitante y en esta situación aparece “la diosa que lleva dentro” bailando y disfrutando eufóricamente de algo que repugna y asusta.

Gustav Klimt
Que contradictorio puede resultar comprobar que ser una diosa te esclaviza.

En algún lugar de nuestra mente albergamos la esperanza de volver a ser “únicos”, como dioses para alguien. A veces este deseo no es tan pequeñito y dejamos que la diosa que llevamos dentro dirija nuestra vida.

No es algo tan infrecuente, todos podemos conocer a alguien que en cuanto le hacen sentirse especial, le adulan,.. pierde toda objetividad. Para no quedar esclavizados  por nuestra diosa, debemos haberla podido abrir la puerta para que se vaya. ¿Y cómo se hace esto?

Es un proceso: en la infancia debemos sentirnos dioses para mamá y papá. Esto significa que sentimos que ellos nos tienen un amor incondicional. Desafortunadamente esta palabra está mal interpretada. Incondicional  en  un sentido sano, significa que nuestros adultos de referencia (nuestros padres, tutores...) limitan nuestros actos, ponen comprensión a nuestros enfados, se mantienen firmes con  nuestros caprichos... Porque, en definitiva, diferencian entre lo que se puede y lo que no, lo que se debe y lo que no y tienen la maestría de mantenerse firmes en sus convicciones sin dejar de querernos. ¡Por eso somos dioses! Nos dedican su tiempo, su amor, su comprensión y aplican restricciones y limites que hacen que el niño crezca con sentido común y confianza.

En el sentido insano, amor incondicional es cuando se da todo, se permite todo o casi todo.. hasta que el adulto se harta y estalla. El niño se siente un dios. Cuenta con mucho poder, capacidad de manipular y control sobre los adultos. Pero no se siente querido de verdad. Nadie le ha ayudado a comprender que amar no es dejarte ser un omnipotente, que se trata de ayudarte a pisar tierra firme, a que aceptes los limites que impone la realidad y que aprendas a manejarte con sabiduría en ellos. Si no nos enseñan esto, de adultos seguimos desesperadamente dando gusto a” la diosa que llevo dentro”

 


  Reservados todos los derechos. Prohibida su  reproducción total o parcial sin autorización de la autora 

jueves, 20 de diciembre de 2012

Enfados reprimidos o la alegría de limpiar el cajón de tu mesilla


El otro día hablando con nuestra amiga Marga, sobre la última matanza de Newtown en Estados Unidos, nos contaba que además del control de armas habría que pensar en los enfados. Nos ha enviado este texto con sus reflexiones para que lo publiquemos en nuestro blog.

La sociedad queda asombrada, asustada ante la última matanza en  Estados Unidos.
¿Podemos hacer algo cada ciudadano de a pie?
Uno de los aspectos revolucionarios a cambiar en la educación es lidiar con los enfados reprimidos. Desde los primeros días de la escuela nos enfrentamos al dolor y al enfado y ¿qué hacer con ello?
Vi en el señor Obama una mirada de padre y no de presidente. Tenía miedo y no se atrevía a mirar a la cámara. Sabe que está, por su puesto, en el centro de la diana de enfados reprimidos. Creo que todos lo estamos.
¿Por qué hay tantos avances en tecnología y no estamos educados para encauzar enfados?
Pienso que esto es mas sencillo que las matemáticas de primaria, pero no nos damos cuenta porque no estamos educados para ello.
Vale ya de “grandiosidades artificiales”.
El niño no se identifica con un hogar perfecto porque es irreal en cualquier lugar del mundo.
¿Qué papel jugamos los padres?
¿Proyectar que no pudimos ser nadadores, músicos, jugadores de baloncesto, etc..?

"Circo en invierno" Margarita Gamez
Queremos lo mejor para nuestro hijos, es indudable, pero tenemos que pararnos a pensar.
El ejercicio sería el siguiente:
En calma, hay que  educar para el enfado.
Los pasos a seguir serían:
Emborronar  papeles en blanco y a continuación limpiar, por ejemplo el cajón de tu  mesilla.  Esto es verdadero.

La misión del arte no es ver exposiciones “mil raras” que no entendemos. La misión del arte no es ser espectadores de la vida,  tenemos que ser “hacedores”, emocionarnos, entusiasmarnos.
La pintura puede ser el “gran camino”, el camino de encontrarnos con emociones válidas, emociones limpias, emociones verdaderas, auténticas.
La pintura está muy cerca de encauzar enfados, pero este no es su fin.
El arte es grande y transforma el dolor.

                                                Margarita Gámez
                                                www.gamezpintora.com


Margarita pone el acento en la dificultad de los adultos para enfrentar los conflictos y pensamos que no estamos enseñando a nuestros hijos a lidiar con los enfados, a que puedan ir conteniendose.  Se lo queremos poner todo tan fácil e ideal, que les desarmamos mentalmente para luchar contra el dolor y el ser humano necesita del dolor para construirse, para crecer. La agresividad es un recurso necesario para la vida pero requiere de un proceso de transformación, sin este proceso es solamente energía destructiva.

Reservados todos los derechos. Prohibida su  reproducción total o parcial sin autorización de la autora