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viernes, 21 de junio de 2013

Muere James Gandolfini, el actor que dio vida a Tony Soprano

Estábamos echando un vistazo a las noticias de la semana cuando nos hemos topado con  la muerte de James Gandolfini, a las dos nos enganchó la serie de "Los Soprano".







Uno de los capítulos que más nos impactó fue aquel en el que violaban a la psiquiatra Jennifer Melfi (Lorraine Braco) y el violador salió impune por un error policial en la detención.

La relación de Tony Soprano (James Gandolfini) y su psiquiatra hasta entonces había sido tensa, la entrada de Tony en la consulta hacía estremecer a su psiquiatra en una mezcla de miedo y admiración.  Tony buscaba la manera de hablarle de sus conflictos y angustias sin romper la regla que ella había establecido al comienzo de la terapia: si usted me cuenta sobre sus crímenes voy a tener que denunciarlo.

En la sesión con Tony tras la violación, este intuye que  ha pasado e intenta saber si puede ayudarla de alguna manera, ella rechaza la ayuda, pero en una sesión posterior de la Dra. Melfi con su propio analista le relata un sueño donde su violador es atacado por un perro rottweiler, ella se da cuenta de que ese perro representa su deseo más violento de venganza y describe su sensación de poder, sabe que una palabra suya bastaría para que Tony Soprano se hiciera cargo, pero una cosa es su deseo y otra muy diferente  "romper el pacto social".

El pacto social, es aquel por el cual todos los miembros de una comunidad se comprometen a ajustarse a unos códigos sociales para resolver sus diferencias. La doctora Melfi intenta seguir este pacto y actuar de acuerdo a el ¿pero que pasa si el pacto social falla? 

En otra escena de este capítulo Tony recrimina a su hermana por haberse metido en un lío y dice, ahora te han pegado y yo me voy a tener que hacer cargo de esto. Esta vez la manera de resolver las diferencias se hará a través de la ley de la mafia

¡Que fácil sería a veces que un mafioso se encargara de vengar y hacer realidad nuestras más terribles fantasías! 
La diferencia entre la hermana de Tony y la Dra. Melfi, es que esta última es capaz de reconocer su rabia y deseos de venganza y no permite que el odio sobrepase su fantasía.  La hermana de Tony no tendrá ningún problema para que su "rottweiler" ataque al no disponer de recursos en la fantasía que la permitan pensar  y elaborar el dolor sin actuarlo. 

Lo que diferencia estas dos maneras de resolver los conflictos es en la confianza  que se tiene en que el pacto social, que aunque falle te permite tolerar la frustración del fallo, como le pasa a la doctora Melfi.  Cuando no hay confianza en el pacto social se resuelven los conflictos de manera mafiosa, porque como dice Tony ¿como haces para que la gente te haga caso?

No nos estamos dando cuenta de las consecuencias que puede tener desvirtuar la confianza en el  pacto social, la mentalidad colectiva cambia y esto puede dar lugar al "sálvese quien pueda".  

¿Cuales son los elementos que rompen esta confianza?  La deshonestidad, la falta de valores, la pérdida de respeto...todo  esto va calando en la desconfianza social, crece la sensación de que nadie va a hacer nada por ti y que si pueden aprovecharse lo harán.  El pacto social se incorpora en la infancia, por eso es tan importante tratar a los niños honestamente, con respeto, con cuidado, con límites, deben aprender que ellos tienen que respetar y cuidar al otro.  Los adultos estamos siendo muy poco cuidadosos y estamos dejando a los niños sin un pacto lo suficientemente sólido para que cumpla con su función: la estabilidad y el bienestar social.



Prohibida su reproducción total o parcial sin consentimiento de las autoras

jueves, 23 de mayo de 2013

Jesús Carballo, seleccionador nacional de gimnasia rítmica denunciado por abusos sexuales a menores


De nuevo el abuso sexual a niños, esta vez dentro del Equipo Nacional de Gimnasia Rítmica. El País en su artículo "La policía cree totalmente veraz que Carballo abusó de gimnastas menores", explica  cómo ocurrieron los hechos y también  que ahora estos, han prescrito. Nosotras vamos a intentar argumentar la dificultad psicológica que imposibilita que dichos delitos sean denunciados por sus víctimas.

Él me decía que era mi padre y lo cierto es que yo pasaba más horas con él que con mi familia. Tenía sentimientos encontrados: le admiraba, le quería, pero a la vez tenía terror y me sentía obligada a soportar cosas, recuerda ahora esta mujer, una de las mejores gimnastas españolas a finales de los años setenta. Me volvía loca intentando averiguar qué había hecho mal porque unas veces me trataba bien, otras mal y otras me ignoraba sin motivo aparente...

Empezamos a vivir con miedo, relata una de ellas. El ambiente entre nosotras era raro. Algunas estaban absorbidas emocionalmente por Carballo, competían por sentarse con él en el coche, por estar siempre con él. Tiene el don de la manipulación. Todas teníamos una confianza total en él. Era un ambiente de amor desmedido y al mismo tiempo de miedo real, añade otra...

Las gimnastas abusadas en el caso Jesús Carballo,  decidieron denunciar tras reencontrarse hace unos meses:

A raíz de ese reencuentro nos dimos cuenta de que no éramos las únicas víctimas y que habíamos sido gimnastas de varias generaciones las que sufrimos sus abusos. Nos entró el pánico. Pensamos que igual esto seguía ocurriendo y decidimos pedir ayuda al CSD, recuerda la denunciante. Solo dimos este paso cuando nos sentimos unidas, fuertes y psicológicamente preparadas. Solo queremos sanar y que Fillo sepa que sus actos nos hicieron mucho daño cuando solo éramos niñas.

El pederasta abusa de los niños porque ha decidido que no le importa hacer daño y además porque sabe que es muy difícil que un niño  se rebele contra un adulto al que respeta, al que siente como una autoridad. Primero el adulto perverso crea una relación sana para que el niño confíe en él, para luego ir introduciendo aspectos perversos que acaban en el abuso reiterado. Esta conducta hace que el niño  quede  confundido y sintiéndose muy culpable. 

Las víctimas de abuso sexual infantil quedan apartadas del resto de niños y niñas, en una situación de exclusividad muy ambivalente, por un lado se sienten los y las elegidas, lo que les hace sentirse amados, pero por otro lado sienten pagar un precio muy caro renunciando a su propia identidad. Las víctimas quedan ligadas al pederasta dentro de  una relación de sometimiento a la voluntad del adulto y en un clima de clandestinidad y obediencia,  es por esto que no denuncian y tienen que pasar años para hacerlo, aunque lo más probable es que no denuncien nunca.


Los abusos sexuales a menores prescriben en España cuando han transcurrido 20 años desde que la víctima alcanza la mayoría de edad. La policía no ha encontrado “indicios suficientes” de que el entrenador haya abusado de otras gimnastas en épocas posteriores, aunque no lo descarta. Si aparecieran nuevas denuncias o indicios de casos posteriores podría reabrirse la investigación

Creemos que estos delitos no deberían prescribir porque se necesita tiempo para denunciar. Si los adultos al cargo no fueron conscientes del abuso, tendrá que ser el propio niño abusado el que lo denuncie al hacerse adulto, siempre que tenga la fortaleza de reabrir una herida que probablemente haya intentado tapar con todas sus fuerzas.



Reservados todos los derechos.  Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización de las autoras.

jueves, 16 de mayo de 2013

Ariel Castro: el monstruo de Cleveland




Esta semana nos hemos enterado de la terrible noticia; la aparición de tres chicas que han estado secuestradas durante más de10 años en una casa de Cleveland (EEUU), no es la primera vez que una noticia como esta nos deja a todos en estado de estupor y tampoco será, desgraciadamente, la última.

¿Que le puede haber pasado a Ariel Castro para hacer esto?

Según las últimas informaciones se ha encontrado una carta escrita por él hace unos años donde revelaba que había sido víctima de abusos en su familia y violado de niño por su tío.  ¿Es esto suficiente para que de adulto te conviertas en maltratador, violador, secuestrador....en definitiva en un monstruo?  Creemos que no.  Hace falta que ocurran más cosas, pero sin lugar a dudas el maltrato hace que algo se rompa en la mente de un niño.

Las circunstancias que rodean el maltrato son las que atenúan o disparan el daño, marcan la diferencia sobre el daño psíquico hecho al niño, porque  daño siempre va a haber.

Pensamos que puede haber tres posibilidades de reparación del daño, por parte del adulto que no está maltratando activamente al niño.

La primera es la negación: el adulto parece no enterarse de nada y con esta actitud lo que  hace es agravar las consecuencias del maltrato, porque no solo no está reparando  sino que además desampara.

Por ejemplo en el caso Fritzl, cuando en 2008 se descubrió como en Austria un padre había tenido secuestrada a su propia hija durante 24 años en el zulo de la casa familiar,  la madre negó saber lo que estaba ocurriendo, cuando  esta hija "desaparecida"  vivía en el piso de abajo, encadenada, drogada y separada del resto de su familia por una puerta blindada.  En este caso la persona más cercana que podría haber rescatado y reconocido el daño era la madre. La relación  entre un niño y un adulto es siempre asimétrica, el niño confía en el adulto por tener una relación de dependencia con él y si  este le maltrata y nadie lo denuncia, el niño entrará en un estado confusional estructurante de su psiquismo, invirtiéndose el sentido bueno-malo, porque los que tienen que cuidar maltratan, y si nadie se entera ni le defiende, el niño acabará pensando que recibe lo que se merece.

La segunda posibilidad es el acompañamiento:  la persona que observa el maltrato no tiene la suficiente fortaleza yoica para rescatar al niño maltratado.  Cuando una mujer, por ejemplo, está siendo maltratada y quiere a sus hijos, puede que no les defienda delante del padre por su debilidad yoica es decir, por su impotencia psicológica, pero hay un reconocimiento del maltrato, de que el maltrato está mal y que no se debe hacer.  Esto lo que potencia en el niño es rabia en lugar de confusión, que es un nivel menos dañino al permitir una mínima diferenciación entre bien y mal.

La tercera posibilidad, a nuestro modo de ver es el rescate:  el adulto no maltratador no se resigna y pelea hasta poner a salvo al niño.  No sabemos si es el caso de Amanda Berry, pero podríamos suponer que luchó para salvar sobre todo a su hija,  dicen que en la única posibilidad que encontró de escapar dio la voz de alarma y consiguió escapar, sacando a su hija de la mano con ella.

Quizás sea mucho suponer, pero es posible que la diferencia entre las tres chicas estuviese en su fortaleza y determinación para no aceptar el maltrato. Sabemos que en el caso de una de ellas Michelle Knight, hubo maltrato familiar, casualmente es a la que el secuestrador maltrató más ferozmente, ¿casualidad? Puede que fuese la más confusa y la que inconscientemente se creyese merecedora de ese trato.

Si los niños no quedan a salvo de la locura de los mayores,  si han sido dañados y no se les reconoce este daño, no hay garantías de que la historia no se repita,  bien desde el papel de verdugo o  de víctima.





Reservados todos los derechos de este artículo a las autoras del blog




jueves, 18 de abril de 2013

What's going on? Marvin Gaye



What's going on. Marvin Gaye. 1971
(Letra de la canción)

Madre, madre
hay muchas como tú llorando
hermano, hermano, hermano
hay muchísimos de vosotros muriendo,
sabes que tenemos que encontrar la forma
de traer algo de amor aquí hoy, sí.
Marvin Gaye

Padre, padre
no necesitamos aumentar la tensión
Verás, la guerra no es la respuesta
para que el amor pueda conquistar al odio
sabes que debemos encontrar la forma
de traer algo de amor aquí hoy

Piquetes y pancartas
no me castigues con brutalidad
háblame, para que así veas
oh, qué es lo que está pasando
qué está pasando
sí, que está pasando
qué está pasando
mientras tanto
continua, baby
continua
continua

Padre, padre, todos piensan que estamos equivocados
oh, pero quienes son ellos para juzgarnos
simplemente porque nuestro pelo es largo
oh, tu sabes que debemos encontrar la forma
de traer algo de entendimiento aquí hoy

Piquetes y pancartas
no me castigues con brutalidad
háblame, para que así veas
qué es lo que está pasando
sí, qué está pasando
dime, qué está pasando
yo te diré que está pasando
continua baby
continua baby

Esta canción fue compuesta durante la guerra de Vietnam. Marvin Gaye la consideró desde el principio una canción protesta, intentó que fuese una canción que promoviese el pensamiento y desmontase la violencia. Pero es también un canto del hijo al padre en un intento de ser escuchado, visto, atendido y amado.

Marvin Gaye, cuyo verdadero nombre  es Marvin P. Gay, tuvo una vida difícil, no porque no tuviese "dones", era muy talentoso, sino porque su vida empezó mal.
Su padre era  predicador de la  "House of God", una congregación conservadora cristiana, que exigía el cumplimiento de unos códigos de conducta estrictos y no celebraba ninguna festividad. Comenzó a cantar muy joven en  el coro de la congregación, donde aprendió de la música la alegría, pues en su casa reinaba la rigidez de un fundamentalismo moral y los ataques de ira de su padre. Durante aquellos años aprendió a tocar el piano y la batería y se vió obligado a abandonar  el atletismo, especialidad en la que sobresalía, por la intransigencia de su padre.

Su vida transcurrió con muchos altibajos, consiguió ser una figura respetada en el mundo de la música, pero nunca encontró estabilidad emocional. A finales de los años 70 coincidiendo con su ruptura matrimonial y consecutivos fracasos musicales su consumo de drogas se disparó, lo que hizo que en el año 1982 volviese a casa de sus padres. En este año consiguió su último gran éxito "Sexual healing".

El ambiente familiar era tan violento que en una de las peleas, el 1 de abril de 1984, su padre le mató de dos tiros a bocajarro.

Entendemos que la vida de Marvin Gaye estuvo marcada por el desamor, su padre le consideraba un demonio. Su guerra estaba en la casa de su infancia. Nunca se debió sentir amado por su padre.

Esta pregunta que Marvin Gaye continuamente repite en su canción "what's going on?" (¿qué está pasando?) es quizá lo el necesitó que alguien se preguntase cuando era un niño.  Lo que describe su biografía no pudo ser algo que pasase inadvertido.  Los niños de todos los tiempos, mas aún en épocas de crisis donde los adultos estamos sujetos a una fortísima tensión, necesitan de ojos y oídos que velen por su tranquilidad. Vivimos en comunidad por algo, y una de las razones es que los niños son de todos. Tenemos una responsabilidad  social para que los niños estén a salvo del maltrato, del tipo y grado que sea.

El otro día observando cómo jugaban los niños en un parque, vi a tres niñas pequeñas solas y con aspecto muy descuidado. Me dí cuenta que eran las mismas niñas que había visto hacía algunos meses y ya entonces me llamaron la atención por la sensación de desamparo que transmitían.

Una parte de mi quería pensar que quizás no fuese tan grave, que no tenía derecho a meterme, que seguro que todo lo que se me estaba pasando por la cabeza eran conjeturas mías... que seguro que estas niñas tenían una familia que se preocupaba por ellas, que su aspecto descuidado era ocasional y que ese aura de abandono no era real…

Es normal que nos sintamos abrumados por la angustia que provoca pensar que un niño pueda estar siendo maltratado a la vista de todos, porque maltratar no es sólo pegar, es no darle la atención básica para que pueda crecer como un niño.

Luego tuve que vencer el miedo a las represalias. Finalmente fui a  dar parte en los Servicios Sociales de la zona para que investigasen qué está pasando.

Este artículo es nuestro homenaje a Marvin Gaye, en el aniversario de su muerte.






Reservados todos los derechos. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización de las autoras.




jueves, 14 de febrero de 2013

Niños pistoleros


El New York Times del 7 de febrero en su artículo “Niños pistoleros”, explica cómo  existe un interés cultural en el uso de las armas, defendido por la Asociación Nacional del Rifle y la Fundación Nacional del Deporte de Tiro, con sede central en Newtown, (sólo a unos kilómetros de la Escuela Primaria  donde Adam Lanza, usó el Bushmaster AR-15 de su madre para matar a veinte niños y a seis adultos en diciembre) y que éstas  financian sus proyectos con dinero procedente del sector armamentístico.
Dichos proyectos están diseñados  para animar al uso de armas en un rango poblacional cada vez más joven.

Un estudio encargado el año pasado por el sector de los deportes de tiro indicaba que “se debe animar a los niños de edades comprendidas entre los 8 y 17 años a convertirse en embajadores entre sus semejantes para iniciar lentamente a otros jóvenes en el uso de lar armas”.

Armas de fuego
La preocupación que pueda haber por las matanzas llevadas a cabo por menores y jóvenes, parece  que no impide que se sigan creando  programas de animación infantil  al uso de  armas financiados por las empresas armamentísticas.

Quizás dichas empresas estén aprovechando  la dificultad que supone para una nación tener juicio critico sobre los aspectos que fundamentan su identidad, en el caso de los EEUU,  parte de identidad está asociada a la libertad del uso de las armas.
Porque la cultura en la que crecemos  construye nuestra identidad,  hace muy difícil una visión que analice con objetividad las costumbres o tradiciones intrínsecas a ella. Así   las empresas pueden tomar esos rasgos  culturales y alinearlos con sus propios intereses para convencer  al consumidor, al que le será difícil  desenmascarar los argumentos  así asociados y acepte,  poco a poco casi todo lo que las empresas quieran venderles. Está claro que para éstas es muy beneficioso que los niños tengan interés por las armas y que sus padres, si las campañas publicitarias son hábiles, lo defiendan como un valor importante a trasmitir a sus hijos. 

El debate sobre la conveniencia o no de que los niños disparen con armas, queda interrumpido. Si se defiende con argumentos  lo inadecuado de que los niños y armas vayan juntos, automáticamente parecerían atacados  los valores asociados a las armas  a través de la cultura  tales como: libertad, autenticidad, americano, verdadero, honesto,...

El debate debería poderse abrir en torno a lo que pueda ser favorable para el desarrollo del niño y aquello que no lo sea. Se tendría que poder hablar de cómo es la relación del niño, dependiendo de su edad, con  la muerte, la violencia, el poder,  qué significado tienen para él,  cómo debe ser su relación con ellos y de qué manera  deben acercarse para no vulnerar  su desarrollo psíquico.
Lo cierto es que cada vez somos menos permisivos con los cuentos de  hadas; los adultos queremos cambiar sus finales, ya no nos parece bien que el lobo sea malo, sin darnos cuenta que es en el mundo de la fantasía donde los niños deben lidiar con la muerte, el dolor, la enfermedad, el abandono  y todas aquellas cosas que les asustan.  Sin embargo cada vez les enfrentamos a edades mas tempranas a la “cruda realidad”.

Es muy probable que nos equivoquemos, pero de cualquier modo el niño siempre se adaptará a lo que el adulto haga con él y  probablemente lo valorará como bueno.

Quizás nosotros con la perspectiva que nos da una cultura distinta podamos  ver con mas claridad  lo que los americanos hasta el momento son incapaces. Quedan a merced de mercados oportunistas que apelan a la identidad cultural para defender cosas que el conocimiento  sobre educación, psicología e infancia, harían imposible. Quizás con esta experiencia nosotros podamos tomar perspectiva para descubrir nuestros equivalentes. 


Reservados todos los derechos. Prohibida su  reproducción total o parcial sin autorización de la autora 

jueves, 7 de febrero de 2013

Jonan Fernández



El pasado mes de enero el lehendakari del Pais Vasco nombró a Jonan Fernández secretario general de Paz y Convivencia. Esta decisión está generando muchas protestas. Para el entorno de las victimas de ETA Jonan Fernandez ha sido nombrado para defender los intereses de la banda terrorista sin tenerlos en cuenta. Algunos periodicos  se han posicionado en su rechazo por ser un ex-miembro de HB.
Cualquier noticia concerniente a un movimiento de acercamiento de las dos partes de una sociedad tan distanciada como la del País Vasco, levanta ampollas.  ¿Como se sale de una situación donde ha habido mucho maltrato, donde todo se ha radicalizado tanto? A lo mejor hay que crear algún tipo de  acercamiento, no cerrarse en banda.
Pienso que es importante intentar ser objetivos y a lo mejor así podemos pensar y llegar nuestras propias conclusiones.
De lo que se trata es de pensar si existe algún camino de integración posible y si existe ¿cuál es?  Parece que la violencia de ETA ha cesado, por ahora. Es la primera vez en muchos años que los vascos pueden empezar a hablar de lo que ha estado sucediendo estos años, decir lo que quieran, sin miedo a las represalias.  Los antiguos simpatizantes de la banda armada pueden hablar, a diferencia de lo que hacían antes que era pegar tiros, en los pueblos se puede criticar a ETA sin temor.  A lo mejor este es el camino.

Atardecer de enero
Después de tantos años de violencia se necesita un espacio no violento para enfrentarse, para echar en cara, para criticar, en definitiva, un espacio no violento para empezar el camino de la reparación. Mediante el acercamiento social hay que encontrar espacios comunes, aunque sean muy pequeños y desde ahí se podrán trabajar las diferencias, pero todo dentro de un proceso.
Necesitamos a alguien que medie y parece que Jonan Fernández es un buen candidato, nunca ha pertenecido a la banda pero ha estado cerca. Nunca ha sido una victima del terrorismo pero no las ve como como “daños colaterales” a una acción armada.   El día 13 de marzo de 2006 en una entrevista que le hicieron en el Diario Vasco ante la pregunta de ¿No es muy polémico decir que no es necesario el perdón? El respondía:

“Es que nosotros pensamos que el perdón es muy beneficioso y muy conveniente y muy necesario en un proceso de reconciliación. Pero pedir perdón o perdonar por obligación no es perdón, es otra cosa, pierde su esencia. No debemos plantear como una condición de partida de un proceso de reconciliación algo que debe ser parte del proceso. Se está viendo un discurso que plantea el pedir perdón como imperativo de partida, y esto es algo que hace que pierda valor. O el perdón es voluntario y auténtico o no es perdón.

Cualquier mediador al principio, va a ser atacado por los grupos en conflicto.  Las partes están tan alejadas desde el odio que la desconfianza es enorme.  No debemos esperar otra cosa, para que se produzca algún tipo de acercamiento este debe ser el camino. Es importante crear un espacio institucional para que las diferencias se resuelvan con la palabra, aunque esta sea violenta.  Habrá que escuchar los enfados por incoherentes que nos parezcan y generar un proceso de resolución del conflicto. Para que esto suceda se necesita mucho tiempo, desde el enfado las cosas se quieren resolver ¡ya! Pero si se trata de un proceso genuino de reparación habrá que transitar por toda la incertidumbre y vorágine emocional de ambas partes, como dice Jonan Fernández: el perdón no se puede pedir al principio, es algo que sale al final del recorrido.


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martes, 22 de enero de 2013

"Un padre propina una paliza a su hija de dos años en Castellón"


Otra vez una niña ha sido ingresada en el hospital por una paliza de su padre, ha ocurrido hace tres días en Castellón. ¡Que triste! Que indefensos están los niños,  parece que cuesta mucho tomar medidas hasta que sucede algo grave.

Hay un gran entramado alrededor de la  prevención de la violencia de género ¡denúncialo, no te quedes callada! Dicen los medios de comunicación a todas horas. Pero ¿qué pasa con los niños? ¿cómo denuncian? Hay una tendencia a pensar que un adulto violento con otro adulto no tiene porque serlo con los niños ¿Por qué? El adulto que tiene un funcionamiento violento con su pareja, por ejemplo, no es violento porque esta pareja “se lo merezca” sino porque no sabe controlar sus impulsos agresivos, porque en lugar del pensamiento, en su cabeza prima la acción y no se puede controlar, entonces ¿qué va a impedir que pegue a sus hijos? Nada, la diferencia es que estos no denuncian.  Pretender que un niño denuncie malos tratos para empezar a protegerlo es tan ilógico,  ¡si muchos de ellos casi no saben hablar!


 Un niño que ha crecido en un entorno de malos tratos, lo que le pasa es que no aprende a diferenciar, lo que está bien de lo que está mal y esto es algo que va a marcar toda su vida, aprenderá a relacionarse de manera violenta, no será capaz de desarrollar todas sus capacidades, porque gran parte de su energía la tendrá que destinar a sobrevivir.

Niños jugando
¿Qué podemos hacer? Los adultos somos responsables de los niños “los niños son de todos” y eso es algo de lo que nos queremos desentender.  La escuela infantil, el colegio, los médicos, los profesionales que trabajamos con niños…todos somos responsables y tenemos que estar alerta de las señales, porque eso si que hacen los niños ¡dar señales! Niños tristes, retraídos, hiperactivos, desaliñados, que se relacionan mal, con lesiones frecuentes…a ellos hay que prestarles una especial atención.  Necesitan ser mirados de una manera diferente para que alguien detecte su sufrimiento.

El otro día una madre que conozco me contaba que su abogada (su ex-marido tiene una orden de alejamiento de ella) decía que era una tontería eso que pensábamos los psicólogos de que a través del juego y del dibujo de un niño podemos averiguar si está siendo maltratado.  ¿De que otra manera lo va a comunicar el niño? Su lenguaje no es el de los adultos y aquí esta nuestro error, su lenguaje es el de los niños y así es como comunican ellos su mundo interno, lo que les pasa, esta es su manera de denunciar. Depende de nosotros que lo queramos escuchar.



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